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Quiénes
Somos
La
Revista Mexicana de Comunicación (RMC) nace
en 1988 bajo los auspicios de la Fundación
Manuel Buendía, asociación civil dedicada a promover
el análisis, la formación y el estudio en torno a
la comunicación social.
Esta revista se crea con el respaldo de un importante grupo de investigadores
y periodistas con el objetivo de abrir un espacio para reflexionar
y debatir sobre el quehacer de los masivos y los informadores tanto
mexicanos como de otros países, así como analizar
y divulgar las diversas aristas de la comunicación, producto
del trabajo académico.
Tareas
principales
La RMC
se propone cumplir tres objetivos primordiales:
1) Difundir las investigaciones, ensayos o artículos especializados
de profesionales de los medios nacionales y extranjeros sobre los
grandes temas en el área o acerca de aspectos coyunturales.
2) Rescatar y ofrecer materiales de los investigadores para su amplia
difusión con el ánimo de fomentar la permanente actualización,
el intercambio y la discusión.
3) Brindar un servicio informativo a la comunidad del periodismo
y la academia de Iberoamérica, que precisa contar con estudios
serios y documentados para profundizar en sus respectivas áreas
o ampliar sus horizontes profesionales.
Perfil
Desde un principio,
la RMC decide asumir un perfil que engarce teoría
y práctica, que acerque a los estudiosos con los informadores,
que vincule a estudiantes con profesionales del periodismo y la
academia, que posibilite el enlace entre la comunidad de la comunicación
y organismos afines tanto del país como de otras naciones...
En otras palabras: la Revista Mexicana de Comunicación
ha pretendido estrechar los vínculos y compartir los frutos
del análisis y la investigación en el ámbito
de los medios masivos. Como alguna vez escribió Francisco
de Jesús Aceves, la RMC ha logrado derribar "las
ancestrales barreras entre comunicadores y comunicólogos".
Opiniones
sobre RMC
Nutrido ha
sido el abanico de temas abordados en RMC, en donde a la
fecha han publicado más de 700 autores, entre periodistas,
investigadores y estudiantes de diferentes especialidades y procedencias.
En su formato impreso, la Revista Mexicana de Comunicación
circula bimestralmente en toda la República Mexicana,
además de llegar a una treintena de países en América,
Europa y Asia.
Daniel E. Jones, en un ensayo sobre publicaciones teóricas
sobre comunicación en países latinos, ubica a la RMC
entre "las revistas hispanoamericanas más significativas
dedicadas al estudio de la comunicación y la cultura de masas
en los últimos años".
Rafael Roncagliolo,
director del Instituto para América Latina (IPAL) con sede
en Perú, y consultor de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),
han dicho que RMC es un caso único en la historia
de la comunicación latinoamericana, pues se trata de
un foro de interés no sólo para el público
mexicano, sino también para los demás países
de América Latina.
José
Marques de Melo, otro de los investigadores más reconocidos
y productivos del continente, director de la Escuela de Artes y
Comunicación de Sao Paulo, ha señalado que RMC relaciona
a investigadores y académicos con periodistas y otros profesionales
de la comunicación, además de tender un puente hacia
las nuevas generaciones que ahora están en las universidades.
Enrique Sánchez
Ruiz, expresidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores
de la Comunicación (ALAIC) y connotado investigador de la
Universidad de Guadalajara, ha resaltado que RMC es un foro de discusión
y debate sobre el ejercicio periodístico y los medios de
comunicación; y además que, a diferencia de otras
publicaciones más académicas, RMC sirve como
enlace entre el público especializado y el público
en general.
Perfil
del Ciberlector
El público cibernauta de la Revista Mexicana de Comunicación
(RMC) está compuesto mayoritariamente por jóvenes
y personas menores de 35 años, que tienen estudios de licenciatura
o posgrado, y cuya afición por Internet es mayúscula
pues el 51% navega diario y el 31% lo hace más de una vez
por semana.
Tales son algunos
de los datos más relevantes que se desprenden de una encuesta
realizada -entre fines del 2000 e inicios del 2001- por el sitio
web de la Fundación Manuel Buendía sobre la RMC
en línea entre poco más de 300 navegantes del ciberespacio
interesados en la comunicación.
Desarrollado con
el apoyo del Proyecto Internet del ITESM Campus Estado de México,
el referido estudio muestra que el 52% de los consultados fueron
hombres, 39% mujeres y 9% omitió su sexo. De esos entrevistados,
se advierte la predominancia de la juventud, pues 36% tiene entre
19 y 25 años, 32% oscila entre los 26 y los 34, en tanto
que 19% va de 35 a 44 años de edad.
Una tendencia de
la mayor importancia consiste en que la comunidad académica
y periodística es el público central de RMC,
ya que 32% fueron estudiantes, 21% informadores o comentaristas,
9% profesionales de relaciones públicas, comunicación
social o publicidad; 7% profesores de comunicación, entre
cibernautas de otras áreas.
Es digno de llamar
la atención el grado de escolaridad que han alcanzado los
lectores de la versión en línea de la Revista Mexicana
de Comunicación: 37% tiene la licenciatura completa,
32% aún estudia una carrera universitaria, 14% cursa la maestría,
y 9% ha concluido estudios de posgrado. Y el 68% de todos ellos
tendrían interés en recibir RMC de forma electrónica
por internet.
De los poco más
de 300 entrevistados, 29% conoció la RMC al serle
mencionada en la escuela o en el trabajo, 25% tuvo conocimiento
de ella vía Internet, 13% supo de su existencia al verla
en librerías, puestos de revistas o locales cerrados, 10%
por conversaciones, y el resto en diversas circunstancias.
En este mínimo
acercamiento a nuestro ciberlector, para concluir, la encuesta solicitó
referir lo primero que se le viene a la mente cuando escucha el
nombre de RMC y las respuestas fueron como sigue:
Investigación,
análisis, fuente de información
|
19%
|
Información
/ Comunicación
|
17%
|
Calidad,
profesionalismo, interés, utilidad,
actualidad, objetividad, seriedad
|
15%
|
Radio,
televisión, prensa, procesos de
comunicación, medios masivos
|
14%
|
No
respondió
|
8%
|
Reportajes,
periodismo
|
7%
|
Manuel
Buendía / FMB
|
5%
|
Revista
más importante, mejor revista de
comunicólogos para comunicólogos
|
5%
|
Otras
|
9%
|
Nuestros lectores
El estudio de la comunicación en sus niveles técnicos
y de licenciatura ha tenido un crecimiento notable en México,
por lo que éste es un sector fundamental de la audiencia
de RMC.
Hoy día
existen más de 220 escuelas registradas que imparten carreras
de periodismo, comunicaciones y relaciones públicas, además
de las instituciones dedicadas a la enseñanza de las artes
gráficas, fotografía, cine, video o diseño.
Si bien no
se disponen de cifras precisas sobre la matrícula actual,
datos confiables la ubican por encima de los 50 mil alumnos. Además,
conservadoramente se calcula una cifra de 27 mil periodistas profesionales
en México, ya que una encuesta efectuada por la revista Di
en 1979 los estimaba en 21 mil, definiéndolos como profesionales
que obtienen la mayor parte de sus ingresos como empleados
de tiempo completo en un medio de divulgación masiva.
Asimismo, sin
tener una cifra exacta, se sabe que el número de publicaciones
periodísticas rebasa las 500 (hay unos 270 diarios, más
revistas semanales, quincenales, mensuales y demás); existen
aproximadamente mil 100 estaciones de radio en operación,
y los canales y cadenas de televisión representan numerosos
equipos de trabajo a lo largo y ancho del país.
También
se encuentra otro importante sector de nuestra audiencia en la docencia
e investigación. Cifras del Consejo Nacional para la Enseñanza
y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación,
ubican en dos mil 500 el número de profesores en las escuelas
reconocidas por él.
Hay además
un sector considerable de ciudadanos que, sin ser especialistas
en la materia, muestran una creciente preocupación por conocer
a fondo el papel que los medios de comunicación desempeñan
en nuestra sociedad. Los medios forman ya parte de la cultura política
mexicana, muestra de ello se hizo patente durante el proceso electoral
de 1997. Igualmente, es importante la recepción de la revista
en áreas académicas como pedagogía, sociología
o psicología, así como entre profesores de nivel bachillerato.
Una encuesta
publicada por la Unidad de Opinión Pública de la Fundación
Manuel Buendía a principios de 1990, arrojó que de
los lectores de la revista, el 38 por ciento tiene licenciatura
completa, el 8 por ciento son estudiantes de posgrado, y el 7 por
ciento son ya posgraduados; el 38 por ciento supo de RMC en conversaciones
con colegas y el 41 por ciento la adquiere por suscripción,
mientras que el 20 por ciento en librerías, el 16 por ciento
en puestos de periódicos, el 13 por ciento en locales cerrados
y el resto en bibliotecas, por préstamo.
Entre nuestro
público mayoritario, estudiantes de comunicación,
predomina el nivel económico medio-alto, en las universidades
privadas (Iberoamericana, Tecnológico de Monterrey y otras
similares), cuyos egresados en considerable proporción, se
desempeñan en los medios electrónicos y en el sector
de la publicidad.
Por lo que
respecta a las universidades públicas en dónde
se tiene certeza de que se mantiene el nivel socioeconómico-,
los jóvenes de tales planteles pasan a ocupar preferentemente
plazas en medios escritos o se desarrollan profesionalmente en niveles
de toma de decisiones en las unidades de comunicación social
del sector público y privado, en donde frecuentemente son
responsables del manejo de las partidas publicitarias.
En el denso
ámbito de los medios mexicanos, apenas levemente esbozados
en las líneas anteriores, RMC es la única publicación
periódica especializada en comunicación con circulación
nacional y en el extranjero, concebida para un público especializado
y no especializado.
Los planes
de la dirección son aumentar paulatinamente el tiraje hasta
llegar a diez mil ejemplares en los próximos doce meses.
Para ello, se ha echado a andar una fuerte campaña de suscripciones
con agentes en cada una de las principales escuelas de comunicación
y, desde principios de 1993, el sistema de distribución en
la zona metropolitana se reforzó con un equipo propio encargado
de abrir, mediante convenio de entrega directa, nuevos puntos de
venta.
Asimismo
en enero de 1991 se puso en marcha una librería ambulante
que recorre el circuito de facultades de ciencias sociales y escuelas
de comunicación en el Distrito Federal y estados vecinos,
con el fin de vender directamente, a precios de oferta, tanto RMC
como diversos textos especializados en comunicación del fondo
de la FMBAC y de otras editoriales.
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