|
El fenómeno de la publicación
electrónica se asocia estrechamente a la "socialización"
del uso de las computadoras, de la tecnología de la información
y al crecimiento de las redes de telecomunicación y se conforma esencialmente
por texto digital, es decir, por un conjunto de palabras transformadas a datos
numéricos que son legibles por medio de una computadora, la cual requiere
de tecnología necesaria para procesar, estructurar, almacenar, consultar
y transmitir el texto digital.1
Las publicaciones electrónicas nacen
a partir de la globalización de las redes teleinformáticas. Aunque
aparecen en la década de los ochenta, empiezan a tener importancia en los
años noventa;2 sin embargo, para José Manuel de
Pablos (2001); las revistas electrónicas nacen desde el momento que utilizan
cualquier medio "electrónico" para su edición. Bajo esta
disyuntiva es necesario aclarar que lo descrito a continuación hace referencia
a revistas académicas electrónicas en Internet, o sea, aquellas
que utilizan el hipertexto y que se encuentran disponibles en línea. Para
contextualizar mejor su nacimiento, se presenta una recopilación cronológica
de las primeras revistas académicas electrónicas:3
· En 1976 fue puesto en línea el primer prototipo de revista
electrónica llamado Chimo, editado por New Jersey Institute of Technology.
· En 1987 surge la primer revista arbitrada distribuida en
Internet: New Horizons in Adult Education (http://www.nova.edu/~aed/newhorizons.html).
Editada por el proyecto Syracuse University Kellogg. Se distribuyó gratuitamente
vía BITNET4 y fue enviada por correo postal a quienes
no tenían acceso al servidor. Actualmente es editada por Nova Southeastern
University. · En 1990 se distribuye otra revista arbitrada
en Internet: Postmodern Culture. (http://www.iath.virginia.edu/pmc/contents.all.html).
Apareció inicialmente en ASCII; esta publicación también
se distribuyó por correo electrónico o en disquete, posteriormente
se publicó en WWW, por el proyecto Muse. Actualmente se edita por Johns
Hopkins University Press con el apoyo de University of Virginia y Vassar College.
· En 1992 surge la primer revista electrónica arbitrada
de texto completo que incluyó gráficas, conocida como OCLC: Online
Journal of Current Clinical Trials (http://gort.ucsd.edu/newjour/o/msg01600.html);
la OCLC se inició solo en versión electrónica y su acceso
fue y sigue siendo a través de suscripción. En este mismo
año son incluidas en la base de datos de la biblioteca electrónica
de Virginia Polytechnic Institute and State University dos revistas arbitradas
de origen impreso del área de educación que ampliaron su formato
en versión electrónica: Community Services Catalyst (CATALYST) (http://scholar.lib.vt.edu/ejournals/CATALYST/catalyst.html),
es una publicación bimestral editada por National Council on Community
Services and Continuing Education que surge en 1970.5
Journal of Technology Education (JTE) (http://scholar.lib.vt.edu/ejournals/JTE/).
Con periodicidad semestral, nace en 1989, editada por Virginia Polytechnic Institute
and State University.6 · En 1993 se realiza
la más grande retrospectiva en el medio electrónico sobre revistas
impresas, el proyecto fue llamado Journal Storage Project (http://www.jstor.org).
La idea básica de este proyecto, fue convertir las revistas impresas en
formatos electrónicos que permitieran ahorrar espacios y optimizar costos,
así como ampliar su acceso. El surgimiento de las revistas
arbitradas electrónicas se dio a principios de los noventa con la generalización
de Internet y específicamente del World Wide Web. Su existencia dentro
del ámbito académico se vio fortalecida principalmente por provenir
de organismos editores de gran prestigio y por ser el resultado de proyectos de
investigación. Esta nueva versión de la publicación
arbitrada fue puesta en red inicialmente para manejar ambas versiones, impresa
y digital; posteriormente esta práctica se extendió a otro tipo
revistas: las concebidas directa y exclusivamente en forma electrónica.
Hacia una definición de la publicación
electrónica Como generalmente sucede cuando buscamos
una definición, encontramos que existen siempre diferentes formas de conceptualizar
un mismo objeto. En el caso de las revistas electrónicas sucede lo mismo.
A continuación, y en orden cronológico, se presentan algunas definiciones: ·
La revista electrónica es aquella en donde el texto es ingresado a través
de la transferencia de archivos a una computadora o por otros mecanismos en un
formato legible por una máquina, su proceso editorial es facilitado por
una computadora y los artículos son, por lo tanto, disponibles a los usuarios
electrónicamente; el ciclo total de su publicación es totalmente
electrónico.7 · La publicación
electrónica puede ser descrita como un prototipo o forma de publicación:
"prototipo" en el sentido que un documento es potencial hasta que la
persona que lo consulta lo hace real o material; puede estar en la pantalla, en
papel o aún en sonido.8 ·
Las revistas científicas electrónicas son aquellas donde el adjetivo
electrónico que las caracteriza se traduce únicamente como un formato
más, con ventajas y desventajas para generadores, distribuidores, editores,
bibliotecólogos, usuarios, administradores, prestadores de servicios, etc.9 ·
Una revista en Internet no es otra cosa que un sitio Web en el que sus creadores
han intentado volcar una estructura similar a una publicación impresa de
este tipo, pero con las ventajas que proveen los recursos electrónicos
creados para la red.10 · Por revistas
electrónicas entendemos, aquel conjunto de artículos ordenados formalizados
y publicados bajo la responsabilidad de una institución, ya sea comercial
o de una sociedad de carácter científico-técnico y distribuidos
exclusivamente a través de Internet.11 ·
Por publicación electrónica se entiende la diseminación de
información por medios no tradicionales, esto incluye CD-ROMS, disquetes
y la Internet.12 Partiendo de las ideas expuestas anteriormente
se propone la siguiente definición: "La revista académica electrónica
es aquella publicación arbitrada creada, producida y editada en hipertexto
como versión única digital difundida en Internet, con características
editoriales que se apegan estrictamente a las normas de cualquier revista académica
o científica". Comparación
de las revistas académicas impresas y electrónicas Las
revistas académicas electrónicas, surgen en un contexto globalización,
que a su vez trajo consigo una revolución digital editorial, en donde las
publicaciones periódicas, las arbitradas, los libros y las enciclopedias,
entre otros, han tenido que darse a tarea de incursionar en la era de la modernidad,
diversificando sus opciones a formatos electrónicos. Independientemente
de las particularidades de esta nueva generación de publicaciones, las
revistas académicas electrónicas obtienen su estatus de académicas
o científicas de las revistas impresas. Evaluación
de las revistas académicas La evaluación
de las revistas académicas, tiene el objetivo de medir la calidad de su
contenido; este proceso se ha venido practicando y perfeccionando desde hace 40
años,13 pero en el caso de las publicaciones electrónicas
la investigación es aún insuficiente.14 Quizá
por su corta vida, puede considerarse que la evaluación de las revistas
académicas electrónicas se encuentran en una etapa experimental.
En nuestra calidad de responsables en la edición
y diseño de una publicación académica electrónica,
hemos diseñado un instrumento que permite evaluar la calidad de este tipo
de publicaciones. Conscientes de que esta metodología
debe ir evolucionando y desarrollando alternativas conforme las propias revistas
académicas electrónicas van tomando fuerza e importancia ante nuestra
comunidad académica, a continuación presentamos la versión
final de la metodología diseñada para elaborar un instrumento válido
para evaluar revistas académicas electrónicas. El
objetivo de esta metodología es dar solución a uno de los principales
problemas que enfrentan las revistas académicas electrónicas: la
falta de "mecanismos" o "procesos" de evaluación que
garanticen su calidad; no está por demás decir que el que una revista
carezca de reconocimiento (el cual es obtenido como resultado de la evaluación),
implica algo más que el simple hecho de no ser leída, consultado
o citada. Bajo este dilema subsisten día a día las revistas
académicas electrónicas en nuestro país. Si bien es cierto
que este problema no sólo pertenece a México, a la fecha, el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología, máximo órgano encargado
de evaluar la producción científica en la revistas académicas
mexicanas, no admite en su Índice de Revistas Mexicanas de Investigación
Científica y Tecnológica, revistas académicas electrónicas.15 Antecedentes
de la evaluación de revistas académicas Entre
los principales países pioneros en materia de evaluación de revistas
académicas electrónicas se encuentra Estados Unidos que en 1994
registra la primera revista electrónica a través del Institute of
Scientific Information (ISI); en noviembre de 2002, el ISI describe una serie
de criterios para evaluar las publicaciones electrónicas;16
por otra parte, en Brasil, en marzo de 1998, Abel Laerte y un equipo especializado
crean el Scientific Electronic Library Online (SciELO) que propone una metodología
preparar, almacenar, divulgar y evalúar publicaciones científicas
en formato electrónico. Así mismo, destaca el trabajo de la estadounidense
Alison Cooke (1999) y el Editor de la primera revista científica electrónica
de Chile editada totalmente en inglés, Electronic Journal of Biotechnology
(http://www.ejbiotechnology.cl). Conclusión
Las revistas académicas electrónicas son un medio de comunicación
científico, serio e innovador, objeto que debe ser evaluado como lo son
las revistas académicas impresas. Hasta la fecha, no se conocen intentos
serios para evaluar este tipo de publicaciones en México. El
obtener un instrumento válido para evaluar revistas académicas electrónicas
permitirá evaluar la calidad de las revistas académicas electrónicas
en Internet, además de beneficiar a organismos evaluadores de publicaciones
científicas, centros de información (bibliotecas) y en general a
los académicos que requieran utilizar algunos criterios para asegurar la
calidad de la información extraída de la red.
NOTAS 1)
Lafuente y Rosas 1998. 2) Ramos, 1998. 3)
Harrassowitz es una organización alemana especializada en la distribución
de libros académicos, periódicos, revistas electrónicas,
y música. 4) BITNET, acrónimo de Because
It´s Time NET-Work. Significa redes académicas de computadoras dedicadas
a los servicios interactivos de correo electrónico, fundadas por la Nacional
Science Foudation en 1981. 5) Actualmente se pueden consular
por Internet los textos completos del Vol. 21 No.3 al Vol. 24 No.2. 6)
Tiene en línea 13 volúmenes con acceso a texto completo en HTML
y PDF. 7) Pullinger y Schakel, 1990 en Monty, 1996.
8) Guédon, 1994. 9) Rovalo,
1998. 10) Rebolledo, 1999. 11)
Barrueco, 2000. 12) Reyna, 2000. 13)
Cetto, 2001 y Testa, 2000. 14) Cordero y López,
2000. 15) López y Cordero, 2002. 16)
Testa, 2002. Bibliografía
-Aguirre, M. (1998). Las revistas digitales y la vida académica. Cuadernos
de Documentación Multimedia. Universidad Complutense. Consultado el 27
de noviembre 2000 en: http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad-7/aguirre.htm
-Barrueco, M. (2000). Revistas Electrónicas: normalización
y perspectivas. Universidad Valencia. Consultado el 16 de enero de 2001 en:
http://www.uv.es/~barrueco/badajoz.pdf -Cetto, A. y Alonso, O. (Comp.)
(2000). Revistas científicas en América Latina. México, FCE.
(pp. 50-57). -Cetto, A. (2001). Publicación electrónica
en ciencia. Retos y oportunidades. Revista Ciencia y Desarrollo, Mayo-Junio (61-63).
México: CONACYT -Cooke, A. (1999). Authoritative Guide to Evaluating
Information on the Internet. New York: Neal Schuman. -Cordero Arroyo,
G. y López, M. (2000). Diseño y validación de un modelo de
evaluación de revistas académicas electrónicas. Comunicación
presentada al III Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la
Información y la Comunicación, La Habana, Cuba. -Cordero
Arroyo, G. y López, M. (2002) Las revistas académicas electrónicas:
una revolución en el ámbito editorial. Revista Semillero, 31, enero-marzo.
-De Pablos, José M. (2001). La red es nuestra. Revista telemática,
conexión global (pp. 113-132)Barcelona: Paidós. -Guedon,
Jean-Claude (1994). Why are electronic publications difficult to classify. Consultado
el 6 de abril de 2003 en: http://www.peopel.virginia.edu/~pm9k/libsci/guedon.html
-Harrassowitz (2002), Electronic Journals: A Selected Resource Guide: Electronic
Journal Providers. Consultado el 11 de junio de 2002 en: http://www.harrassowitz.de/top_resources/ejresguide/providers.html
-Lafuente, L. R. y Rosas G., A. (1998). La publicación electrónica:
¿Un paradigma de organización documental digital?. Investigación
Bibliotecológica, 12 (25), 164-196. -López Ornelas, M.
y Cordero, G. (2001). Una propuesta metodológica para evaluar la calidad
de las publicaciones académicas electrónicas. Comunicación
presentada en la III Bienal Iberoamericana de Comunicación, Cholula, Puebla.
-López Ornelas, M. y Cordero, G. (2003). La experiencia de validar
un instrumento para evaluar revistas académicas electrónicas en
Internet. Razón y palabra, Número 31, febrero-marzo. Consultado
en: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n31/mlopez.html -Ramos,
L. (1998). Las publicaciones electrónicas transformarán el sector
de la edición científica y las funciones del bibliotecario en la
Universidad. Cuadernos de documentación, número especial 6-7. Consultado
el 9 de abril de 2002 en: http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad6-7/ramos.htm
-Rebolledo, G. (1999). Revista electrónica de ciencias de la información
y el entorno de las publicaciones en Internet. Consultado el 2 de abril de 2002
en: http://www.geocities.com/ResearchTriangle/2851/confer.htm -Reyna,
R. (2000). La publicación electrónica en México, vista a
través de las revistas académicas. Comunicación presentada
en el XVIII Coloquio Internacional de Investigación Bibliotecológica
y de Información, Ciudad de México, México. -Rovalo
de Robles, M. (1998) Revistas científicas electrónicas. Biblioteca
universitaria, nueva época, 1 (2), 59-64. -Testa, J. (2000). Current
Web Contents: Developing Web Site Selection Criteria. ISI. Consultado el 28 de
agosto de 2000 en: http://www.insinet.com/isi/hot/essays/23 |