Nuevas tecnologías y campañas electorales


Tecnomarketing Político


Andrés Valdez* / Álvaro Ibarra**

*Investigador de la Universidad de Guadalajara y presidente de la Academia Mexicana de Mercadotecnia Política.
**Experto en computación e informática de la misma Universidad.

La tecnología de la información se usa, hoy día, tanto para la investigación y segmentación de mercados electorales, el proceso de comunicación política, la auditoria y construcción de imagen, como en las acciones proselitistas y de persuasión de candidatos y partidos hacia los ciudadanos.




La mercadotecnia política es producto del proceso de transición a la democracia, la construcción del mercado electoral y el desarrollo tecnológico. Sin democracia no puede haber mercadotecnia, ya que sólo tal sistema político se sustenta en la construcción de consensos sociales y electorales. Por su parte, los sistemas totalitarios y autoritarios son regímenes de coacción, control, violencia y represión.

La mercadotecnia supone, además, la emergencia y desarrollo de los mercados electorales, que son disputados por una serie de partidos políticos y candidatos. Es decir: sin mercados electorales no hay mercadotecnia. Finalmente, la mercadotecnia es producto del desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y de la era digital. Sin temor a equívocos se puede decir que el sistema político de cuño democrático posibilitó el nacimiento de la disciplina, mientras que la tecnología ha permitido su evolución y desarrollo.

¿De qué manera las nuevas tecnologías digitales y de la computación han impactado a la mercadotecnia política y la forma en que hoy día se organizan y diseñan las campañas electorales? ¿Se puede pensar en campañas profesionales sin la presencia de la tecnología? ¿Qué cambios tendrán las campañas electorales producto del desarrollo de la información? Estas y otras interrogantes tratarán de responderse a continuación.

Campañas como tecnologías

Las campañas electorales son esfuerzos proselitistas que realizan candidatos y partidos en la búsqueda del voto de los ciudadanos. Estos esfuerzos proselitistas, hoy día, se han profesionalizado y especializado de tal forma que han incorporado conocimientos de frontera en el campo de la mercadotecnia política, así como nuevas tecnologías de la información. Las campañas son, en esencia, paquetes tecnológicos y de información orientados a la conquista de los mercados electorales.

La tecnología de la información se usa, hoy día, tanto para la investigación y segmentación de mercados electorales, el proceso de comunicación política, la auditoria y construcción de imagen, como en las acciones proselitistas y de persuasión de candidatos y partidos hacia los ciudadanos.

Para la investigación de mercados político-electorales, por ejemplo, se han diseñado una serie de paquetes computacionales que permiten el procesamiento de datos, el cruce de información y la interpretación de resultados de manera rápida y oportuna. Además, ya existen dispositivos tecnológicos que permiten el levantamiento de la información de manera automatizada y su concentración para su procesamiento en un corto tiempo, economizando y reduciendo los esfuerzos en la investigación.

La comunicación política en la era mediática se sustenta también en el desarrollo tecnológico, ya sea a través de la televisión, la telefonía, la Internet, la radio, las impresiones digitales y el perifoneo, por señalar algunos. De hecho, la comunicación política se ha desarrollado gracias a los avances tecnológicos y, sobre todo, a la socialización de los dispositivos electrónicos y computacionales.

La auditoría y construcción de imagen, como un elemento central de las campañas modernas, también se sustenta en el desarrollo tecnológico, ya sea a través de paquetes computacionales para la investigación de la percepción de los electores sobre la imagen de los candidatos y partidos, la difusión de campañas para la construcción de imagen por medios electrónicos, así como la impresión de una serie de elementos publicitarios y objetos utilitarios con fines promocionales.

Así, el desarrollo tecnológico ha posibilitado la construcción de bases de datos de los electores que permite a los candidatos y partidos afinar sus estrategias proselitistas de contacto directo y comunicación con los ciudadanos, permitiendo un enfoque y atención particularizada con ciertos sectores sociales, así como la promoción de una serie de redes de proselitismo electoral.

Nuevos dispositivos y tecnologías electorales

La computación y las tecnologías de la información han impactado significativamente la forma en que se realiza y procesa la política en nuestro país, pasando de formatos tradicionales, tortuosos, costosos y poco eficientes, a modelos más económicos, rápidos, eficientes y de alta penetración social.

El impacto ha sido de tal magnitud que, en los últimos años, se ha creado una verdadera revolución en la forma como se realizan y organizan las campañas electorales, al incorporar conocimientos de frontera y una serie de técnicas y estrategias de mercadotecnia política, así como dispositivos tecnológicos que proporcionan ventajas competitivas en la búsqueda o conservación del poder político.

El nuevo dispositivo tecnológico por excelencia y de amplio crecimiento para las campañas es la Internet, ya que toda campaña electoral moderna hoy día se apoya en una página Web. Este portal político cubre varios objetivos estratégicos: informar a los electores; organizar a los militantes y simpatizantes del partido o candidato; reclutar apoyadores; promocionar la plataforma electoral y al candidato; establecer contacto vía Internet con los ciudadanos; capacitar política y electoralmente a los equipos de campaña; consultar a los electores y construir una agenda de gobierno.

A través de un sitio en la gran Red, se puede informar a los electores sobre las propuestas, ideas y pensamientos del candidato, la plataforma del partido, así como las posiciones del candidato sobre un determinado tema de interés general como puede ser la guerra, las políticas económicas y el problema de la inseguridad pública y el narcotráfico, por señalar algunos.

La Web puede servir también para organizar a los militantes, miembros de un equipo de campaña y simpatizantes del candidato, ya sea informándoles sobre la estructura organizacional de la campaña (división del trabajo, jerarquía y niveles de responsabilidad), indicándoles las tareas y acciones proselitistas a realizar, así como la agenda de giras y actividades de la campaña y del candidato. Es decir: a través de Internet se pueden conformar equipos de campaña completamente intercomunicados en tiempo real e integrados bajo una estrategia única e innovadora.

A través de la Web se puede, además, reclutar apoyadores para la campaña y buscar financiamiento para los trabajos proselitistas y de comunicación política. Estos voluntarios son ciudadanos que tienen un interés especial en participar y colaborar con el candidato, ya sea invitando a sus vecinos, familiares y amigos a votar, o incorporándose de lleno a los trabajos organizativos y proselitistas de las campañas. Mediante un icono y un apartado especial en dicha página, se puede hacer un llamado a todos los ciudadanos interesados en aportar recursos ya sea materiales o económicos, o a sumarse a la campaña.

La Web es también un excelente medio para la promoción, más a profundidad, de la plataforma electoral del candidato y de los documentos básicos del partido, pues este medio permite la disposición de documentos en extenso para todos aquellos interesados en ampliar la información. Adicionalmente, a través de la red de redes se puede promocionar el candidato, dar a conocer su currículo, experiencia, puntos de vista e ideario, lo que resulta de especial relevancia.

Un buen diseño de una página Web posibilita, además, el contacto del candidato, partido o equipo de campaña con los electores, ya sea a través del diseño de una serie de encuestas de opinión en la que los electores pueden manifestar su punto de vista sobre un tópico en lo particular, a través de un grupo de discusión o por medio del buzón digital de cartas al candidato.

La Internet es un instrumento ideal también para la capacitación, motivación y actualización de los equipos de campaña, ya sea a través de los cursos en línea, los grupos de discusión y las sesiones remotas. De hecho, la Internet se está convirtiendo en un medio de educación que posibilita la formación de cuadros y la preparación política de alto nivel, usando los medios digitales no sólo para la organización política, sino también para aprender.

Finalmente, la Web sirve también para consultar a los ciudadanos sobre los temas que más le preocupan, le interesan y desean que el candidato retome como parte de su agenda de gobierno. En ese sentido, la Internet se ha convertido, de cierta manera, en un medio que posibilita la consulta pública y aporta elementos informativos importantes para la conformación de un paquete de políticas públicas útiles para el ejercicio futuro de gobierno.





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