A diez años del primer sitio mediático en Internet

Los medios mexicanos en línea

Lizy Navarro Zamora


                                             Doctora en Periodismo por la
Universidad Complutense de Madrid




 


En México, el desarrollo del periodismo digital no ha tenido el mismo proceso de evolución que en otros lugares: no hubo teletexto ni videotexto como en Europa, Asia o Estados Unidos. En aquellas regiones, el periodismo electrónico buscó y conformó un nuevo lenguaje, la capacitación del periodista y la visión de un usuario diferente al de la prensa, la televisión o la radio analógicas.
Por ello desarrollamos una investigación sobre los medios de comunicación digitales en nuestro país a una década del primer medio puesto en Internet, el San José Mercury.1

El presente trabajo es parte de una línea de investigación en torno a la transformación del periodismo en la convergencia digital. La tesis es que más de 80% de estos medios de comunicación siguen como iniciaron, con una serie de limitantes que analizaremos en diferentes aspectos.

Actualización

Hasta el momento, la actualización informativa se presenta en tres posibilidades. La primera, la más importante y que cumple con el paradigma de las nuevas tecnologías de la información, es la actualización de los contenidos informativos, no como una sección de últimas noticias, sino como una reorganización de la portada o home page.

En tal portada, los medios digitales reorganizan la información según los principios periodísticos de importancia, veracidad, temporalidad y cercanía. Estos son los menos. En el análisis realizado sólo 6% lo hacen de esa manera, tales como El Universal on line y Reforma.com.

Otros medios presentan una columna de últimas noticias en un recuadro donde se redactan encabezados de alrededor de 10 informaciones. Éstas son páginas menos desarrolladas que no tienen una sala de redacción tan completa que se encargue de reorganizar toda la portada y los enlaces correspondientes. Para estos medios es más accesible cambiar la portada cada 24 horas y sólo poner un recuadro.

En un tercer nivel tenemos los medios que actualizan su información cada día: son los más en México. Estos medios se ubican principalmente en 29 entidades federativas del país. La páginas están poco desarrolladas. Los usuarios que se atreven a consultarlas corresponden a la zona geográfica y lo hacen para ahorrarse el pago del medio impreso. Su audiencia es reducida y la página es sólo una imagen porque hasta el momento no han explotado los recursos de las nuevas tecnologías de la información.

Una de las principales razones de este grupo es que, hasta el momento, las empresas no han querido invertir en el medio digital. Sus salas de redacción prácticamente están acéfalas; las integran un periodista, generalmente joven y que se ha atrevido a hacer una propuesta, y un colaborador en el área de informática.

Interactividad

Tras una década de instalado el primer medio en la gran red, resulta sorprendente que la mayoría de los medios de comunicación en línea no presenten una de las características principales de la sociedad de la información, que es la verdadera y real comunicación de los medios con la audiencia: la interactividad. Éste ha sido el fenómeno de transformación de las nuevas tecnologías de información y del conocimiento, comunicación de la cual carecen los medios analógicos.

La conclusión a la que podemos llegar es que en los medios mexicanos no existe una verdadera interactividad con los usuarios.2

Una de las razones de tal carencia es que para tener interactividad en un medio se necesita de varios factores, entre ellos que el mismo periodista lo entienda y lo sea. Ello ha originado un círculo vicioso que no se ha transformado en virtuoso. En otras palabras: debido a que los medios en línea desconocen los intereses y necesidades informativas del público, no hay una producción informativa que satisfaga las necesidades de ese usuario. Por eso mismo, las consultas se reducen y no se vende publicidad.

Además, la interactividad constituye una característica que exige un mayor compromiso de las redacciones. Para ello también es conveniente contar con personal capacitado para una redacción propia del medio digital y no del análogo. Este personal puede ser el siguiente: buscador de información en la red, freelance digital, asistente de información en la redacción y limpiador de ruido informacional. Sin embargo, aumentar el número de personal requiere de una inversión que sólo algunos empresarios han querido financiar.

Contenidos

En la industria de los contenidos tenemos la aparición del siguiente personal: responsable de contenidos, broker de información, redactor-copy y auditor de información, quienes no se encuentran únicamente en páginas periodísticas, sino también en sitios de contenidos diversos.

En tal terreno nos preguntamos: ¿cómo debe prepararse un periodista del medio digital? Lo cierto es que hasta ahora el ciberperiodista se ha capacitado en diplomados. Los tiempos exigen que todas las currículas de las escuelas o facultades de comunicación incluyan en sus programas una línea de materias relacionadas con el ciberperiodismo como un espacio laboral creciente. Sin embargo, se siguen conservando planes obsoletos y poco vigentes con las necesidades actuales.

En realidad, los contenidos de los medios digitales, y en general de Internet, son construidos por diseñadores e ingenieros en sistemas, pero no por ciberperiodistas o comunicólogos, quienes tienen la obligación de ampliar sus márgenes de maniobra en esos linderos.

Por lo que toca a la mundialización, los medios desarrollados del país son los que tienen más visitantes extranjeros, considerando su público ubicado principalmente en Estados Unidos, América Latina y España. Los medios menos desarrollados han focalizado a sus usuarios en su entorno geográfico, no en otro espacio sociocultural.

                                                    Lenguaje

Sobre el lenguaje periodístico de la Internet existe una configuración del mismo, ya que desde hace 10 años se construye su retórica. No olvidemos que el periodismo digital tiene su antecedente en el periodismo electrónico, particularmente en el videotexto y el teletexto. Hasta el momento tenemos géneros periodísticos donde hemos observado variables que se reconfiguran.

Noticia: En la noticia no sólo se da y presenta la información, sino que se ha contextualizado de una manera amplia. Además, no tenemos una noticia más importante para todo el día: su ubicación y aparición cambia según la relevancia de los hechos. El lead presenta lo más importante, pero no se da repuesta a las cinco preguntas básicas. En cuestión de redacción periodística, los párrafos no son equilibrados: ahora es exclusivamente una o dos frases largas las que lo integran.

Crónica y Reportaje: Podemos hablar de que la estructura y el fondo permanecen. La diferencia radica en el recurso multimedia que tiene en cada una de las secciones. Se convierten en géneros multimedia como una unidad de redacción donde el audio, el video, la infografía y el texto deben integrarse. El contenido es por niveles de profundización, según el interés del usuario. Cada uno selecciona la información que quiere conocer. La ventaja de contar con los niveles de profundización es que según el interés y tiempo del usuario, se consumirá la información periodística. Aquí es donde los géneros encuentran sus propios códigos de la convergencia digital. Resulta imprescindible pensar en conjunto sobre el interés periodístico, las características de las nuevas tecnologías y la interactividad del usuario.

Artículo: En este nuevo medio, y gracias a la interactividad (de quien la tiene), el receptor se convierte en un articulista más. Se presenta una bidirección donde el emisor y el receptor se encuentran en el mismo plano. Los canales se multiplican y los emisores y receptores se confunden e intercambian sus papeles. La característica clave de Internet es la comunicación individual y en grupo: de uno individualmente hacia otro, y de uno hacia muchos y viceversa.
El problema radica que en México menos de 5% de los sitios Web en torno a medios tradicionales ha logrado dicha interactividad.

Con los temas de debate y las discusiones en grupo que se encuentran en la mayoría de los periódicos on line, los lectores y el medio logran una verdadera comunicación. Así se termina la relación unilateral, unidimensional y unidireccional de antaño. Nace el artículo del público que no se ubica en la radio, la televisión y la prensa tradicionales.

En el caso de los medios mexicanos se ha imitado el desarrollo del lenguaje ya establecido en otros medios internacionales. Los niveles de lectura se ubican en los periódicos de élite, así como la hipertextualidad y profundidad. El usuario de Internet consume la información por niveles y no por la extensión. Los enlaces permiten viajar a varios caminos dependiendo del aspecto sociocultural de cada individuo, pero pocos son los medios en el país que explotan tal retórica: la gran mayoría presenta al usuario los contenidos en un solo nivel.

Relacionado con lo anterior también ubicamos el diseño. Por ejemplo hace cinco años, El Universal on line todavía presentaba la noticia de ocho columnas, pero hoy esa tendencia ha desaparecido exclusivamente en los medios de élite. En el resto, más de 80%, prevalecen los diseños cansados, cargados y muy largos.




NOTAS

1) Resulta importante precisar que se actualizó una guía de medios digitales mexicanos por entidad federativa, investigando diferentes variables ubicadas en rubros como historia, recursos y contenidos de 373 periódicos en línea, 356 radios en línea y 106 televisiones en línea. Hasta el momento no existe un directorio completo de medios en México o en el mundo, por lo cual elaboramos una guía de medios de comunicación en línea de nuestro país.

2) Durante un ejercicio de envío de correos electrónicos a 100% de los medios analizados, menos de 5% nos respondieron.





Bibliografía

Brauner, Josef y Roland Dickmann, La sociedad multimedia, Gedisa, Barcelona, 1996.

Castells, Manuel, La ciudad informacional, Alianza Editorial, Madrid, 1995.

Cebrián, Juan Luis, La Red, Taurus, Madrid, 1998.

Díaz, Javier y Koldo Meso Ayerdi, Periodismo en Internet, Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco, Bilbao, 1999.

Navarro, Lizy, Los periódicos on line, Editorial Universitaria Potosina, México, 2002.

Patten, David A., Los periódicos y los nuevos medios de comunicación, Prisma, México, 1988.

Vilamor, José R., Nuevo Periodismo para el nuevo milenio, Editorial Olalla, Madrid, 1997.



 

 










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