Cibercana al aire

Amores por internet



Juan Antonio Barrera



                                                                                                        Psicólogo y terapeuta. Director de
                                                                                                      Atención y Tratamiento Psicológico.
                                                                                                                   
                                                                       

                                                                                            
                                                                                              
                               

  


 

Mediante una serie de instrucciones relativamente fáciles, cada vez es más común tener acceso al mundo de la Internet. Así se accede a una gran posibilidad de opciones disponibles con un simple clic: desde las compras del supermercado, libros, aparatos para hacer ejercicio, libros electrónicos, hasta las páginas para conseguir "amigos o la pareja ideal".

Existen en el mundo alrededor de 700 millones de internautas con los cuales teóricamente podríamos establecer comunicación. Esto podría ser una exageración, sin embargo existen sitios especializados en donde se acude con la intención de buscar a alguien con quien platicar o encontrar a la persona deseada para compartir toda una vida.

La necesidad de amar y ser amados

Como seres humanos todos tenemos la necesidad de amar y ser amados, y esta necesidad nos hace probar todos aquellos caminos disponibles para encontrar a la media naranja.

Asimismo, la importancia de la atracción entre las personas es, probablemente, uno de los aspectos más relevantes de la interacción social, que opera en muchas de nuestras relaciones interpersonales, regulándolas y dotándolas de sentido.

La internet es una posibilidad tecnológica disponible para conquistar a una ciberprincesa o un ciberpríncipe azul. Los sitios especializados ofrecen socializar de forma electrónica en foros especializados (amor, deportes, sala internacional, la piscina, etcétera), en donde las personas acuden con el propósito abierto de seducir a alguien o encontrar a un amigo virtual.

Son múltiples los motivos que llevan a una persona a buscar pareja en la red de redes, entre los cuales tenemos: mostrar poca habilidad en las relaciones cara a cara para interactuar, tener una relación de pareja conflictiva, sentirse solo, haber terminado un relación anterior, sufrir de timidez, estar desempleado, tener relaciones conflictivas, no sentirse comprendido por su actual pareja, tener alguna patología que no le permite a la persona socializar con otras personas, ser un adicto u obsesivo con el uso de la red, por simple diversión, pensar establecerse con una persona como proyecto de vida, abusar de otros mediante el recurso del engaño y la mentira, solo por mencionar algunos.

¿Cómo se dan las relaciones amorosas?

Platicar con alguien del otro lado de la red, tiene una serie de pasos que tarde o temprano pueden darse:
Se establece un primer contacto generalmente mediante un foro de discusión o un Chat.

Se intercambian comentarios generales.

Cuando aparentemente se coinciden en puntos de vista sobre algún tópico, se hace la invitación a esa persona para compartir de forma personal, proporcionando un correo electrónico.

Se pasa del cambio de información general a cuestiones más específicas.

Si son percibidos de buena voluntad o sinceros, los mensajes pueden pasar a la fase de volverse más íntimos: de apoyo, comprensión o seducción disfrazada o indirecta.

Pueden empezar los intercambios de fotos o teléfonos celulares.

La siguiente fase podría ser ya el encuentro presencial.

Si el encuentro cubre las expectativas de ambos cibernautas, la relación puede continuar hacia delante llegando al noviazgo y en pocos, muy pocos casos, llegar hasta el matrimonio.

Vale la pena señalar que aunque estas fases se pueden presentar en esa secuencia, también hay quien decide brincarse muchas de ellas y propiciar un encuentro cara a cara, después de chatear cinco minutos.

La fantasía de conocer al otro

Cuando una pareja detrás de una computadora empieza a compartir información con un amigo o compañero potencial, se da un fenómeno muy interesante mediante el cual se crea una ilusión de ser comprendido por alguien que no se conoce, pues se empiezan a compartir problemas que compartiríamos con una persona solo si ya la conociéramos de tiempo atrás y le tuviéramos cierta confianza. Esto sucede debido a lo fugaz que podría ser el comentar a alguien que no me conoce mis fantasías o problemas de fondo.

Esta percepción de conocer al otro le llamamos "conocerse de adentro para afuera"; es decir, primero se conocen las cosas más íntimas y posteriormente a la persona en un plano: cara a cara.

Por el contrario, en una relación presencial, de afuera para adentro, primero se conoce físicamente a la persona y si somos capaces de mantener cierto grado de amistad, entonces puedo ser capaz de comentarle mis pensamientos más íntimos.

Una persona puede tener la fantasía de "estar enamorado" de alguien sin siquiera conocerlo, pues esta ilusión aparente hace suponer a quien está del otro lado de la red, que es comprendido en lo más profundo de su ser por alguien que nunca en su vida ha visto.

Las consecuencias de socializar en Internet

En la práctica terapéutica es cada vez mas común que los pacientes lleguen por haber encontrado rastros de que la pareja les está siendo infiel. Las evidencias pueden ser recabadas en el teléfono celular o en los correos electrónicos que, "por error", vieron. En ese sentido, es bastante común encontrar rastros de ciberinfidelidad.

Al respecto, de acuerdo con terapeutas especializados, algunos pacientes que empezaron a hablar sobre sus relaciones obsesivas a través de la red y sobre su adicción a Internet, habían transformado sus comportamientos obsesivos --como los atracones de comida o los pequeños hurtos en los supermerados-- en una obsesión por los canales de conversación dedicados al sexo o a cualquier otro tema.

Existen evidencias de que a hombres y mujeres les impacta de manera distinta el descubrir una ciberinfidelidad, mientras los hombres lo toman como un simple juego. Para las mujeres esto se convierte en un acto de infidelidad semejante al acto cometido de forma presencias. Asimismo alrededor de una tercera parte de las relaciones que inician en el Chat, terminan en un encuentro real.

Sugerencias para el cambio

Anda con cautela. No necesariamente porque te sientas comprendido por alguien en la red, realmente te entiende.

Es probable que tanto tú como las otras personas en la red, tengas profundas necesidades insatisfechas y formen la ilusión de ser almas gemelas.

Evita proporcionar en la medida de lo posible información confidencial (celular, dirección o cualquier otro dato personal que pudiera servir para ser utilizado para extorsionarte en adelante).

Mientras más insistente sea una persona en querer conocerte puede ser sinónimo de alguna sorpresa desagradable.

Cuando decidas establecer un contacto cara a cara, hazlo en un lugar público y avisa a alguien más de la hora y lugar en donde se verán.

Ponte de acuerdo con alguien de tus confianzas en llamarle o recibir su llamado para cerciorarte de que estás bien, pasada media hora de tu encuentro.


Bibliografía

Barrera Juan Antonio (2006). Las Relaciones de Pareja (Encuentros y desencuentros), Infidelidad por Internet, Tomo 3, Atención y Tratamiento Psicológico, México, (Libro electrónico).

Gwinnell Esther (1999). El @mor en Internet (Intimar con desconocidos a través del ciberespacio), Paidós Autoayuda, España.

Sangrador José Luis (1982). Interacción humana y conducta social. (Aula abierta), Salvat Editores, Barcelona.

Referencias Electrónicas

La forma más común de infidelidad. [En red] disponible en:
http://www.terra.com.mx/mujer/formato.asp?articuloid=118872&paginaid=1&formatoId=1





Artículo publicado en http://www.atencion-psicologica.com
Agradecemos al autor su autorización para reproducirlo.



s