Reportajes elaborados a partir de la Ley de Transparencia

Las extradiciones, secreto de Estado

Daniel Lizárraga

Reportero de la revista Proceso

El gobierno de Felipe Calderón ordenó que los archivos relacionados con las extradiciones a Estados Unidos de 15 narcotraficantes se clasifiquen como “reservados” hasta 2019. El argumento: si se difunden los términos deel acuerdo con Washington que permitió llevar adelante la medida, se dejaría a funcionarios mexicanos a expensas de los ajustes de cuentas de narcotráfico.

Los quince capos del narcotráfico que en enero pasado fueron extraditados a Estados Unidos para enfrentar juicios pendientes en ese país aún conservan el poder y el dinero suficientes para trastocar la seguridad de México, según documentos de las secretarías de Seguridad Pública (SSP), Relaciones Exteriores(SER) y de la Procuraduría Generadle la Republica (PGR) obtenidos por este seminario.

Horas después de que se diera a conocer el traslado de los capos a Estados Unidos –la noche del 19 de enero pasado -, l> PGR advirtió en un boletín : “el gobierno no tolerará la violencia y actuará con toda su fuerza contra las organizaciones criminales que lesionen los intereses de la nación, para garantizar la tranquilidad de la sociedad mexicana”.

Pero ahora, supuestamente para evitar que los funcionarios que participaron en este operativo sean objeto de vendettas de los cárteles , el gobierno de Felipe Calderón decidió clasificar como “reservados” hasta el 2019 los archivos relacionados con las extradiciones. El argumento es que difundir ahora el contenido del acuerdo con el gobierno estadounidense favorecería los ajustes de cuentas.

En los documentos entregados por las tres dependencias por solicitud del reportero mediante la Ley Federal de Transparencia, la SER aseguró que “hay información en esos trámites entregada a México bajo reserva”. A su vez la PGR alegó que “se trata de información proveniente de otros países en forma confidencial, que entorpecería la persecución de los delitos”, mientras que la SSP explicó que “se pone en riesgo a la sociedad” si se revelan los pormenores de la decisión tomada por el gobierno de Felipe Calderón de entregar a los capos.

El 22 de marzo, Reuters dio a conocer declaraciones del presidente Calderón en las que aseguró que él y su familia habían recibido amenazas como consecuencias de las acciones gubernamentales contra l narcotráfico. “no sabemos si sean ciertas o faltas, pero evidentemente eso no cambia nuestra decisión de cumplir con nuestro deber”, dijo el mandatario en una entrevista con la agencia informativa británica, realizada en los pinos.

Expedientes reservados

El pasado 6 de febrero, Proceso solicitó a la SSP copias de la documentación oficial utilizada para agilizar la entrega de los narcotraficantes a la administración Bush.

Cuatro semanas después, el martes 6 de marzo, la institución respondió que el archivo solicitado permanecerá reservado durante los próximos 12 años, y arguye que no es conveniente difundir su contenido, pues las personas afectadas por las extradiciones podrían causar daños al país.

“ el daño probable consiste en atentar contra la seguridad pública y el orden público al menoscabar la capacidad del Estado para resguardar la vida de las personas –dice el documento de la SPP enviado a Proceso--. Al limitar la capacidad de las autoridades para evitar delitos (mediante la difusión de expedientes) se favorecería la identificación de personas para el ajuste de cuentas, ejecuciones u otras análogas, capaz de poner en peligro la estabilidad de la sociedad”.

En su respuesta a la solicitud 2200011707, la SSP agrega que se pondría en riesgo la seguridad y la salud de terceros, “específicamente de los servidores públicos que participaron en la extradición”. La PGR también respondió en ese sentido, y dijo que dar a conocer el contenido de los expedientes de las extradiciones atentaría contra el sistema de seguridad nacional y afectaría la integridad de algunas personas, así como el orden y la paz.

Además, aseguró que “su difusión generaría un menoscabo de las relaciones internacionales, ya que se estarían dando a conocer datos que otros estados u organismos internacionales entreguen con carácter de confidencial a México”.

Elaborado por la Subdirección Jurídica de Asuntos Internacionales, el oficio emitido por la PGR el 6 de marzo puntualiza que el derecho de acceso a la información es un rasgo distintivo de toda democracia. Pero precisa que éste guarda límites y no es absoluto, por lo que en este caso de las extradiciones se aplica una reserva por 12 años.

El 21 de marzo, la SER emitió su respuesta oficial, en la cual también se pronuncia por mantener la información requerida como confidencial hasta 2019. sólo que, a diferencia de la PGR y la SSP, la Unidad de Enlace de Relaciones Exteriores enfatiza que es imposible abrir los expedientes, pues contienen datos sensibles para México que fueron entregados bajo la más estricta confidencialidad por el gobierno de Estados Unidos.

La SER fundamenta su respuesta en la Ley Federal de Transparencia y en el Código Federal de Procedimientos Civiles, y advierte que si se entregara expedientes, afectaría con ello las relaciones con Estados Unidos y, además, alteraría a las organizaciones criminales sobre las actividades oficiales que se realizan en su contra; este sería el caso de la información que posee el estado en materia de narcotráfico y de las políticas para enfrentarlo.

Y añade: “así mismo, la publicidad de la información, por tratarse de procedimientos del orden penal o criminal, podría poner en riesgo la integridad de aquellas personas que por su actividad profesional u oficial han participado en las etapas de dichos procedimientos”.

La publicidad de la información, puntualiza, “permitiría identificar plenamente a las autoridades encargadas de impartir justicia y contra la impunidad, no debiendo olvidarse que se trata de miembros e integrantes de grupos de delincuencia organizada”.

Alarma gubernamental

Hasta ahora, la única información que se conoce sobre los expedientes es la que dio el presidente Calderón a principios de febrero en Berlín, durante su gira por Europa, en rueda de prensa. En aquella ocasión en presencia de la canciller alemana Ángela Merkel, el mandatario mexicano dijo que los 15 capos fueron extraditados no sólo por que mantenían el control de sus cárteles, sin o por que habían ejecutado a varios jueces y amenazaban a otros, lo mismo que a fiscales, empresarios y ciudadanos.

El reportero Jorge Carrasco informó en esta revista que la entrega de reos mexicanos a Estados Unidos sorprendió a los jueces que llevaban sus procesos:

“hasta el pasado 2 de febrero, dos semanas después de la extradición, varios juzgadores desconocían loa resolución del Ejecutivo que permitió dicha entrega. Y contrario a lo asegurado por el titular de la procuraduría General de la República, Eduardo Medina Mora, que se daría protección especial a los que llevan caso s de narcotráfico, los juzgadores señalan: En el caso de las extradiciones a Estados Unidos nosotros no fuimos los villanos, nosotros no autorizamos la entrega, así que no requerimos de medidas especiales” (Proceso 1957).

Ahora, a dos meses de distancia, tres dependencias del gobierno calderonista juzgan que la peligrosidad y el poderío de los capos extraditados siguen siendo lo suficientemente preocupantes para que, aun encarcelados en Estados Unidos, pongan en peligro la Ela estabilidad social.

De hecho el traslado de los capos se llevó en el más completo sigilo. Los medios de comunicación se enteraron cuando los 15 prisioneros ya estaban en Estados Unidos. Las televisoras, por ejemplo, sólo transmitieron en sus noticiarios las imágenes que les proporcionaron la Agencia Federal de Investigación (AFI) y la SSP.

La influencia que ejercen los capos sobre los diversos cárteles del país fue reconocida por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). En respuesta a otra solicitud de acceso a la información formulada por el reportero Jorge Carrasco, la institución declaró también que los documentos sobre los operativos contra el narcotráfico se mantendrán bajo reserva durante 12 años.

En un oficio con folio 700032307, fechado el 16 de marzo, la Sedena sostiene: “La información solicitada se encuentra bajo reserva en virtud de que dar a conocer los nombres de las personas que refiere (los generales encargados de los operativos) pondría en riesgo su integridad, su salud, e incluso su vida, aumentando dicho peligro cuando los grupos que representan una amenaza para la seguridad del Estado, siguen operando y mantienen una presencia real en su área de influencia, contando con recursos y medios para llevar a cabo diversas acciones armadas ofensivas”.

El jueves 22 de marzo, al tomar la propuesta al nuevo Consejo de Participación Ciudadana de la PGR, Calderón dijo que la lucha contra la delincuencia organizada “es una batalla que el gobierno tiene que librar y esta librando; pero también ...es una batalla que requiere la participación ciudadana , por que el gobierno no puede ganar la batalla solo, se requiere a la sociedad, se requiere a los ciudadanos”.

El anterior artículo lo puede citar de la siguiente forma:

Lizárraga, Daniel. "Las extradiciones, secreto de Estado", en revista Proceso,
Num. 1539, abril, 2007.

 

 

 
 
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