Le
Bon en México
Octavio Islas
“Las
masas han desempeñado un papel
importante en la historia, sin embargo
nunca de forma tan considerable como
ahora. La acción inconsciente
de las masas, al sustituir la actividad
consciente de los individuos, representa
una de las características de
la época actual”.
Gustave Le Bon. Psicología de
las masas.
En
los primeros años del siglo XX
fue publicada la primera edición
de Psicología de las masas, de
Gustave Le Bon, libro que admite ser
considerado como una contribución
fundamental en la ruta que condujo a
la gestación de una nueva e indispensable
ciencia: la psicología social.
Los
posibles comportamientos de las muchedumbres
representan el principal objeto de estudio
del pensador francés en la citada
obra. En el penúltimo apartado
del libro, Le Bon analiza el comportamiento
de las masas electorales, a las cuales
reconoce “escasa aptitud de razonamiento,
ausencia de espíritu crítico,
irritabilidad, credulidad y simplismo”.
Entre los factores que permiten explicar
comportamientos posibles de las muchedumbres
destacan: la afirmación, la repetición,
el prestigio y el contagio.
Sobre
el prestigio de los “candidatos
populares”, Le Bon afirma: Si
los electores, que son sobre todo obreros
y campesinos, eligen tan raras veces
a uno de ellos para representarles,
es porque las personalidades surgidas
de sus filas no poseen para ellos prestigio
alguno.
Imaginemos,
por un instante, a Martí Batres
Guadarrama o a René Bejarano
como candidatos a la Presidencia de
la República.
La
guerra sucia y la propaganda negra representan
recursos naturales en el proceso de
sistemática descalificación
del adversario:
En
cuanto al candidato adversario se intentará
anularle procurando convencer a los
electores, mediante afirmación,
repetición y contagio, que es
el último de los canallas, y
que nadie ignora que ha cometido diversos
delitos.
En
México, nuestros agitados días
definitivamente representarían
un extraordinario laboratorio para la
detallada observación de Le Bon,
auscultando los comportamientos de las
muchedumbres perredistas.
Le
Bon comprendería que la peligrosa
intransigencia de Andrés Manuel
López Obrador de ninguna manera
resulta gratuita. Aún cuando
la Sala Superior del Tribunal Electoral
del Poder Judicial de la Federación
declaró el pasado martes la validez
de los comicios del 2 de julio, los
magistrados reconocieron irregularidades
antes, durante y después del
día de las elecciones. Las murmuraciones
relativas a un llamado fraude de cuello
blanco no resultan pues descabelladas.
No
obstante, nuestros ilustres ministros
consideraron que, a pesar de inocultables
irregularidades, no procedería
la anulación de los comicios.
(¿Qué podría ser
aún más grave que la propia
intromisión del presidente Vicente
Fox en el proceso, tolerando la desviación
de recursos públicos destinados
a programas sociales que fueron canalizados
a la campaña de Felipe Calderón,
a quien finalmente arropó como
candidato “incómodo”
y por quien, incluso, realizó
abierto proselitismo?). Si ello es posible
pasarlo por alto, toda “irregularidad”
resultaría tan justificable como
permisible.
Le
Bon hoy comprendería que la sensación
de contagio también puede ser
estimulada a través de Internet,
sin la necesidad de la presencia física
de los actores. A partir del pasado
martes, grupos supuestamente extremistas
--como el Comando Magonista de Liberación
de la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército
del Pueblo-- pregonan en el ciberespacio,
a través de correos electrónicos,
la necesidad de emprender una revolución
contra las instituciones cuestionadas
por López Obrador.
No
sería absurdo suponer que los
autores de tales mensajes sean los mismos
grupos responsables de la intensa propaganda
negra desatada en el ciberespacio contra
el ex candidato de la coalición
Por el Bien de Todos. Le Bon seguramente
lo consideraría factible…
El
siguiente es un ejemplo de cómo
debe citarse el anterior artículo:
Islas,
Octavio,
2007:
"Le bon en México",
en Revista Mexicana de Comunicación
en línea,
No. 105, México, julio. Consulta
realizada el 25 de julio de 2007.