
El Universal, Cultura, 18 de
agosto de 2008.
Botica
Se
ahonda la crisis
Jorge Mélendez Preciado
Hay
indignación en muchos terrenos,
aunque en la seguridad se hace más
evidente. Urge resolver de fondo el
asunto y no con declaraciones burdas
y acciones locas
Tiene razón Mark Twain, en
este mundo hay tres tipos de mentiras:
los embustes, las patrañas
y las encuestas. Pero las mediciones
en la opinión pública,
volátiles como mariposa monarca,
son la obsesión de los políticos
hoy.
Y
los sondeos más recientes señalan
que la popularidad de Calderón
y de Ebrard está en su punto
más bajo, luego del asesinato
de Fernando Martí. Por lo tanto,
irán a donde quieran los grupos
civiles que organizan una manifestación
silenciosa y con veladoras el 30 de
agosto.
Una
propuesta que hacen algunas instituciones
es realmente peligrosa: instaurar
la pena de muerte, abolida en todas
sus formas hace poco. Ello por la
corrupción en el sistema judicial
y el manejo nada profesional de las
policías. Incluso se puede
usar para venganzas personales.
Es
cierto, como dice el padre de Fernando,
el empresario Alejandro, la impunidad
es un mal a combatir. Pero cuando
el señor habla de que los gobernantes
son receptivos y buenos, quizá
no se habrá dado cuenta que
ellos han prohijado esa falta de castigo
a quienes dilapidaron el presupuesto
público y cometieron pillerías.
El
rijoso Vicente Fox es la prueba más
cercana: la megabiblioteca, la Enciclomedia,
los apoyos a la fundación de
su esposa y el solapamiento a los
Bribiesca, por no hablar de Isosa
y otras malas artes, no se pueden
olvidar.
Hay
indignación en muchos terrenos,
aunque en la seguridad se hace más
evidente. Por lo tanto, es indispensable
resolver de fondo el asunto y no con
declaraciones burdas y acciones locas.
Un buen diagnóstico, la limpia
en las fuerzas del orden, la participación
ciudadana (no de membrete) y una acción
conjunta supervisada serían
algunos elementos a tomar en cuenta.
De
otra manera, por ganar adeptos para
repuntar en las preferencias traerá
como resultado un fuego de artificio
más.
Un
caso
Vivo
enfrente de la delegación de
Policía de Coyoacán.
Los azules y judiciales circulan en
sus patrullas en sentido contrario,
retan a los habitantes, componen sus
autos particulares en la calle, tiran
basura por montones, beben cerveza
con sus compañeros y, en fin,
muestran que “ellos son la autoridad”
y nosotros, quienes les pagamos, sus
súbditos. Desde la época
de Ignacio Morales Lechuga me he quejado.
En ocasiones se corrigen unos días
las cosas; luego, todo vuelve a la
“normalidad”. Veré
si las promesas, reiteradas, de Marcelo
Ebrard se traducen en hechos.
Sin
freno
Petróleos
Mexicanos ha erogado, de marzo a julio,
según especialistas, 256 millones
de pesos en propaganda para que rescatemos
el tesorito y los empresarios inviertan
para crear empleos. Algunos señalan,
antes de que se aprueben las reformas
petroleras la cifra será de
500 millones. Como es notorio, la
publicidad es engañosa, mañosa,
costosa.
Mexicano
único
El
número 1663 de El País
Semanal interroga a 100 escritores
acerca de los libros que les cambiaron
la vida. Los punteros: Don Quijote
de la Mancha (Cervantes), En busca
del tiempo perdido (Proust), Odisea
(Homero), La Metamorfosis (Kafka)
y Ana Karenina (Tolstoi). El compatriota
que aparece, solitario, es Juan Rulfo.
El latinoamericano más elogiado,
Vargas Llosa.
Comercio,
ignorancia, albur
Los
Juegos Olímpicos han mostrado
las graves carencias en la televisión
mexicana. Unos cuantos se prepararon,
la mayoría repite lugares comunes,
dichos muy sobados y ocurrencias.
Eso sí, a cada rato se anuncian
los productos más diversos,
incluso se hacen juegos de palabras
para que entre el comercial. Y el
doble sentido de un payaso —en
horas de la mañana— está
fuera de tono. Que diferencia con
aquellos periodistas: Antonio Andere,
Jorge Alarcón, Tomás
Perrín y José Alameda,
por citar algunos conocedores del
idioma.