Lapidiarium
Comunicación,
amor y otras salvedades
Omar
Raúl Martínez
Hablar
hoy de comunicación lleva, casi
siempre de manera irremediable, a la
tecnología, la modernidad, la
política... Y entonces emergen
paradojas que inquietan, confunden y
aguijonean la conciencia: comunicadores,
analistas y comunicólogos se
afanan y ufanan ya sea en difundir informaciones
o estrategias para mejorar la marcha
de la sociedad, o en desmenuzar las
complejidades de los diversos procesos
comunicativos, o en señalar flamígeramente
las inepcias de la comunicación
política... Y sin embargo tienen
(tenemos) olvidada la forma de relación
humana más plena: la comunicación
interpersonal.
¿Cuántos
se pueden jactar de lograr establecer
una satisfactoria comunicación
con su pareja, sus compañeros
de trabajo, sus familiares o sus amigos?
¿Qué importancia le damos
al prototipo medular de la comunicación
humana: el diálogo, la retroalimentación
y el encuentro vivos?
* * *
Creo que no hay forma de comunicación
más compleja y a la vez profunda
y misteriosa e incierta o imprevista
como la de relación de pareja.
Todo depende del grado de enamoramiento
o compenetración mutua; pero
también de los objetivos que
se asuman en común.
* * *
Comunicarse tras el epílogo de
una relación amorosa es como
desbordar los sentires, las minucias,
los goces, los pesares, los ensueños...
y la palabra comunicación deja
de aprehenderse sólo como concepto.
* * *
Ser pareja significa comunicarse sensual,
verbal, pasional, espiritual, afectiva
y silentemente.
* * *
En ocasiones bien vale la pena encerrarse
en el silencio... para escuchar cómo
resuena nuestra propia voz.
* * *
Dialogar con el espejo permite re-conocer
ese otro alguien que también
soy.
* * *
Pienso que una porción considerable
de los problemas humanos, sea a nivel
institucional o familiar o fraternal
o de pareja, reside en insuficiencias
o tumoraciones o incapacidades o enigmas
o contrariedades o etcéteras
de naturaleza comunicativa.
* * *
Idea que crece torcida... jamás
el prejuicio endereza.
* * *
A veces el vino abre puertas: puede
desinhibir a la persona más hermética
para conocer un poquito de su hondura
vivencial. Es como un brebaje que desanuda
la lengua, los sentidos, el miedo, y
desnuda y descubre lo inescrutable en
la sobriedad.
* * *
Interpretar por cauces equívocos
–escépticos o prejuiciosos
o llenos de recelo o de oculto resentimiento--
actitudes, palabras, gestos y silencios:
he allí la raíz de infinidad
de conflictos personales.
* * *
Cuándo la muerte o la finitud
de un ciclo nos acechan, el diálogo
interno se hace más vivo.
*
* *
Volcar
nuestra íntima expresión,
poder comunicarse, muchas veces permite
liberarnos.
* * *
La comunicación se transforma
o languidece más por confianza
o desconfianza que por la distancia.
* * *
En
su primera sílaba la palabra
Comunicación lleva su raigambre
de unión y compañía,
y a su vez abreva y se hace humana a
partir de otras como Co-mprender
(compartir e intercambiar el entendimiento),
Co-rresponder (responder al
otro en idéntica proporción),
Co-laborar (trabajar en coordinación
para un fin común) y Co-mpasión
(compartir la pasión y el sentimiento).
¿Comprender,
corresponder, colaborar y acompañar
la sensibilidad, serán las únicas
matrices de la comunicación interpersonal?
Director
de la Revista Mexicana de Comunicación,
presidente de la Fundación
Manuel Buendía y profesor de
periodismo de la FES Acatlán
de la UNAM.
Correo electrónico: lapidiarium@yahoo.com.mx
El
siguiente es un ejemplo de cómo
debe citar el artículo anterior:
Martínez
Sánchez , Omar Raúl, 2007:
"Comunicación, amor y otras
salvedades",
en Revista Mexicana de Comunicación
en línea, No. 108, México,
diciembre. Disponible en:
http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/rmxc/omar.htm
Fecha de consulta: 14 de diciembre de
2007.