Las comunicaciones del gobierno chavista

Nuevo paisaje venezolano

Marcelino Bismal

Profesor e investigador de la Universidad Central de Venezuela

Los acontecimientos del 11 de abril de 2002, con todas sus consecuencias y derivaciones, desataron la necesidad de que el gobierno venezolano se dotara de una plataforma mediática que fuera capaz de hacer frente al paisaje de medios privados-comerciales que hasta ese entonces habíamos conocido. En aquel momento, el número de unidades comunicacionales especialmente en prensa, radio y televisión, favorecía al sector privado de medios, que en su mayoría eran y son contrarios al proyecto político gubernamental. Pocas y raras excepciones hemos encontrado medios de sentido contrario, es decir, de apoyo abierto y franco al proyecto político bolivariano. La minusvalía gubernamental en materia de medios de comunicación era evidente, así como era visible el dominio del sector privado en pocas manos.

Hoy día estamos en presencia de profundas mutaciones del paisaje comunicacional que nos era conocido, pero este nuevo panorama ha trazado unos círculos perversos con nuestros sentidos y conocimiento acerca del rol del Estado en Venezuela en materia comunicacional y cultural.

La confusión también se ha instalado en otros asuntos ligados o no al ámbito de la comunicación e información: la comunicación popular, comunitaria y ciudadana; la imaginación política y su quehacer en términos del espacio comunicacional; la función de servicio público de los medios en manos del Estado; el sentido de la publicidad y propaganda gubernamental, y hasta el rol de los profesionales de la comunicación, se han puesto a prueba como nunca, entre muchos asuntos más.

Podemos afirmar, ya no como hipótesis, sino como certeza, que si los medios son constitutivos de una nueva manera de ver al país y al mundo en su plenitud, actualmente ellos actúan como mediadores entre los distintos procesos que vivimos día a día y ello es tan cierto para un lado como para el otro.

El gobierno en funciones tiene bien claro el significado estratégico de los medios de comunicación como lugar para la política y la confrontación ideológica. Esto se pone en evidencia no sólo en el sentido de sus acciones y medidas frente al aparato comunicacional privado, sino en la creación de toda una estructura o plataforma comunicacional que sea capaz de enfrentar al enemigo (tanto interno como externo), y a la vez irradiar a través de la cultura de masas el proyecto y proceso político-ideológico que se desea instaurar o que está en la imaginación del Presidente y sus más allegados. Así, la estrategia se corresponde fielmente con los moldes del Estado fascista y con la tesis de que los medios de comunicación no deben pensarse como simples medios de diversión sino como armas políticas sometidas al control de la razón del Estado.


Nueva estructura

Ante la imposibilidad de que el actual gobierno se pueda hacer controlando al complejo sistema de medios de manera absoluta, ha puesto en marcha dos vías paralelas, que más adelante se verán si son efectivas o no.

Una de esas vías es la jurídica, es decir, dotar al Estado de todo un instrumental de leyes que en ocasiones pueda accionar de acuerdo con los niveles de control y censura que se requieran. No es la presencia del Estado-censor o el Estado-represor tal como lo habíamos conocido fuera y dentro del país: es la figura de un Estado-legalista que en situaciones extremas tiene el mandato de la ley que le obliga accionar jurídicamente y judicialmente medidas.

El otro camino que se ha seguido es el de la estructuración de una plataforma de medios preparada, justificada para la contrainformación, la guerra informativa y la confrontación ideológica.

Cuando Hugo Chávez Frías llegó al gobierno, se encontró con un escenario de medios públicos pequeño y reducido a casi escombros en materia de infraestructura tecnológica, con una programación de muy baja calidad y de escasa sintonía. En 1999, el parque público de medios apenas contaba con la señal de Venezolana de Televisión (VTV), una señal radial en amplitud modulada (630 AM) para el centro del país y una señal en frecuencia modulada (91.1 FM), además de la agencia de noticias oficial Venpres.

Sin embargo, el panorama cambió drásticamente no sólo en cantidad de medios de propiedad directa del Estado, sino en el volumen de medios que llamaremos paraestatales, ya que nacen por iniciativa del gobierno, quien los aupa jurídica y publicitariamente, y además los ayuda en la compra de los equipos requeridos para su instalación e inmediata puesta en marcha. Igualmente, no podemos olvidar el conjunto de cadenas presidenciales y el programa dominical ¡Alo, Presidente! Esta estructura mediática pronto será ampliada con nuevas iniciativas y alcances hasta configurar un Estado-comunicador sin precedentes en la historia republicana del país, y nunca conocida en gobierno alguno en América Latina.

Es muy difícil lograr ubicar datos e información sistemática y que resulte confiable desde el gobierno y los despachos referidos al tema de lo comunicacional. Por ello, hacer un diagnóstico de las comunicaciones del régimen es casi una tarea que resultará bastante aproximada a la realidad. Recordemos que estamos en presencia de un gobierno que es poco transparente en el manejo de la información pública como bien público.


Medios ligados al gobierno


Desde que Hugo Chávez llegó al poder, el principal canal del Estado, Venezolana de Televisión, ha tenido seis directores y cada uno le ha impreso su sello particular, desde el cambio o modernización del logo (el último cambio le costó al país unos 75 millones de bolívares), el lanzamiento de algunos programas que han servido de respuesta en el campo de la guerra informativa y de opinión (como La Hojilla), hasta el aumento considerable de la nómina de personal. VTV ha ido cambiando y modernizando su tecnología hasta llevar la señal de Canal 8 a todo el territorio nacional. En 2005 se le instalaron 47 nuevos transmisores, y en ese mismo año se invirtieron más de 100 millones de bolívares que sirvieron para tres nuevos estudios con equipos de alta tecnología digital, una nueva sala de prensa digitalizada y el plan de reforzamiento de la distribución de la señal a través de la instalación de un grupo de transmisores nuevos.

Actualmente VTV cuenta con un pequeño canal de televisión que poco a poco ha ido creciendo en estructura y en presupuesto: VIVE TV. Tal canal irrumpe en el espectro comunicacional televisivo el 11 de noviembre de 2003 y aparece como canal cultural venezolano –según afirman sus mentores– con características formales y de contenido dirigido sustancialmente a las comunidades, como fuente y escenario de una realidad. En 2005 VIVE TV expandió su señal, y cuenta con una red de productores independientes y comunitarios. Se presenta como canal de televisión alternativo, pero es financiado enteramente por el Estado.

Por otro lado, aparece el sueño de la integración continental, que se venía y se viene mostrando desde diversos ángulos como el político, el económico y el energético. Sólo restaba el comunicacional y cultural, y allí está la iniciativa ya convertida en realidad de Telesur. Ese canal irrumpió con sus primeras imágenes el 24 de julio de 2005, a través del satélite NSS 806 (New SK Satellite, es el mismo satélite que transmite las señales de CNN, HBO, el Canal FOX, Cinemax, a través de Directv). Se trata de una sociedad multiestatal en la cual Venezuela cuenta con 51% de las acciones y el resto está distribuido entre Argentina (20% y reserva de selección de programas), Cuba (19%) y Uruguay (10% y reserva de selección de programas). El capital de arranque (2.5 millones de dólares) fue puesto por Venezuela.

El circuito estatal de radio está conformado por Radio Nacional de Venezuela (RNV), que constituye el vértice de este circuito, no sólo por su trayectoria de ser la primera emisora del Estado, sino por su significación como emisora radial estatal. La modernización también llegó a RNV: desde 2004, cuenta con una señal de onda corta internacional. Este hecho fue siempre una promesa incumplida en los anteriores gobiernos. En 2005 se instalaron nuevos transmisores para llegar a todo el territorio nacional, y para ese mismo año se esperaba que RNV conformara su propio circuito con la adhesión de cuatro emisoras propiedad de Sudeban. Hoy día, RNV cuenta con tres emisoras, una dedicada a noticias y opinión durante 24 horas (630 AM), el canal clásico (91.1 FM) y el internacional. También dentro del circuito estatal se encuentra el grupo de emisoras que forman el circuito YVKE Mundial con un total de cuatro estaciones (YVKE Mundial Caracas 550 AM, Mundial Zulia 1070 AM, Mundial Los Andes 1040 AM y Mundial Margarita 1020 AM). En mayo de 2005, el circuito se expandió con la salida al aire del canal juvenil de RNV que es Activa 103.9 FM.

La agencia de noticias del Estado, Venpres, cambió de nombre a Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). Tal agencia también ha sido remozada desde su identidad gráfica hasta la modernización del software para redactar y transmitir noticias, ahora cuenta con una nueva estructura. La ABN tiene corresponsalías en casi todos los estados del país, además proporciona un servicio, conjuntamente con los despachos noticiosos, de audio y video. Igualmente, ha logrado extenderse internacionalmente a través de convenios con agencias internacionales como la cubana Prensa Latina y la española EFE. En 2005 se abrieron cinco corresponsalías en el extranjero: Brasil, Argentina, Colombia, Estados Unidos y España.

En el ámbito de las telecomunicaciones ya se ha creado la empresa Corporación Venezolana de Guayana (CVG)-Telecom. Se trata de una unidad de telecomunicaciones que responde a la CVG y a la empresa Electrificación del Caroní (EDELCA). Lo único que se sabe es que esa unidad ofrecería, a partir de 2006, una red de alta velocidad para el transporte de datos, y que más adelante proveería servicios de Internet y televisión por cable a localidades que no sean atractivas para la inversión privada.

La red también está sirviendo de escenario para la confrontación y divulgación. El Ministerio de Comunicación e Información (MCI) ya cuenta con una vasta red digital que incluye las páginas web del propio MCI (www.mci.gob.ve), de VTV (www.vtv.gov.ve), Telesur (www. telesurtv.net), de la ABN (www.abn.in fo,ve), de la RNV (www.rnv.gov.ve), de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (www.leyresorte. gov.ve) y hasta de los Productores Independientes.

El 20 de mayo de 2005 se lanzó en la red Ven-Global News, que es un boletín informativo bilingüe (español-inglés), cuyo objetivo es ofrecer a escala internacional un resumen semanal de las informaciones de la actualidad venezolana; es un espacio para la contrainformación tal como se apunta en su carta de presentación.

El otro renglón que debemos referir es el relativo a la industria editorial y la publicación de varios impresos. El MCI contaba, hasta hace poco, con la publicación impresa mensual –y en ocasiones bimestral– Palabra y Media, la cual dejó de circular con la salida de Andrés Izarra del MCI.

Dentro del MCI se creó una colección de cuadernos de comunicación e información, bajo el lema “Colección Comunicación Responsable”, de la cual ya se han editado tres títulos: Psicoterapia mediática/La disociación psicótica, de Erick Rodríguez (2005); Los medios contra el árbitro electoral, de Luis Britto García (2005), y Libertad de expresión, de Daniel Hernández (2005). Igualmente, desde comienzos de 2005 se edita la revista Patria Grande, que tiene como fin promocionar y difundir los logros del Convenio de Cooperación entre Cuba y Venezuela.

Dentro de este plan de expansión de las comunicaciones del Estado, el gobierno venezolano ha proyectado poner en órbita para 2008 su propio satélite. Para ello, estableció un convenio con China para la construcción de un satélite con un potente transmisor de 24 bandas, con capacidad para el envío y recepción de voz, imágenes e información, tendrá un peso de seis mil kilos y será colocado en la órbita 82.7. Además, una vez que esté en órbita, tendrá un uso complementario: la difusión en todo el continente de la programación del canal multiestatal Telesur. El mismo día del anuncio del proyecto, el Presidente de la República anunció la idea de colocar en órbita otros satélites: “Éste es el primer satélite de comunicaciones, pero después debe venir el satélite de observación y monitoreo territorial”.

Esta plataforma, adscrita al MCI, tiene como función “crear la política comunicacional del gobierno”, y para ello debe proyectar una vasta red de comunicaciones que sirvan para orientar, educar y promover la obra de gobierno y lo que significa el proceso y el proyecto.


Medios parapúblicos

Hay otros medios, que a la zaga se suman a los que hemos descrito y que forman parte de otras instituciones y poderes públicos. Estos medios los identificamos como medios paraestatales o medios parapúblicos; constituyen un conjunto de medios en donde hay injerencia del gobierno, ya sea a través de la inserción de pautas publicitarias, con la compra de los equipos e instalaciones, con el aporte de cuantiosas cifras para su fortalecimiento.


En los últimos dos años, los llamados medios alternativos y comunitarios han ido aumentando gracias al soporte económico emanado desde el gobierno, amén de la presencia de la Ley de Radios Comunitarias que es bastante flexible para el otorgamiento de las concesiones. Las cifras en cuanto al número de este tipo de medios son imprecisas, incluso diversas fuentes gubernamentales manejan números distintos. Se habla de unas 400 emisoras de radio comunitarias, 36 televisoras y unos 100 periódicos de distinta periodicidad. Conatel consigna la existencia de 91 radios comunitarias habilitadas administrativamente, y registra que hay muchas más esperando la habilitación, que están en fase de operación y prueba. Conatel ha señalado que unas tres mil emisoras comunitarias están operando ilegalmente, pero también ha dicho que está procesando aproximadamente mil 300 solicitudes de habilitación de este tipo de emisoras. La mayoría de los llamados medios alternativos y comunitarios forman la Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos
(ANMCLA).

Habría que discutir qué entendemos, en los actuales momentos, por comunicación alternativa y comunicación comunitaria. Es comprensible que un gobierno que quiere tener ingerencia en todos los procesos sociales, por la idea del poder que él encara y que aspira a mantener en forma hegemónica, intervenga auspiciando a la comunicación alternativa y comunitaria. Para tal fin, el Ministerio de Comunicación e Información cuenta con una Dirección General de Medios Comunitarios, y además promueve las ayudas económicas necesarias.

Otros medios que se suman a la conformación del Estado-comunicador son aquéllos surgidos en instituciones que deberían estar separadas del Poder Ejecutivo, pero que en la realidad del actual proyecto político no es así, como el caso de la televisora de la Asamblea Nacional (ANTV), que está operando desde 2005 por el puente establecido con las principales compañías de televisión por suscripción como son Supercable, NetUno, Intercable y Directv.

Igualmente, hay que hacer referencia a la televisora Avila TV, que salió al aire en noviembre y que es propiedad de la Alcaldía Mayor. Su sede está en el edificio del viejo y desaparecido Cine Principal, y cuenta con un presupuesto de 18 millardos de bolívares. Junto con la televisora Avila TV, se ha creado la Escuela Metropolitana de Producción Audiovisual, la cual forma a los productores audiovisuales independientes.

El otro conjunto de medios que han aparecido como soporte al proyecto político y al proceso, son aquéllos que conforman la plataforma de portales, páginas web y hasta blogs. El número es difícil de detectar, pero están haciendo la revolución en la red; algunos muy conocidos y de excelente producción gráfica son www.aporrea.org y www.el23.net. El primero tiene tres años y un promedio de 25 mil visitas diarias, según dicen sus productores, y el segundo pretende “mostrar la lucha diaria de un barrio y sus procesos sociales”. Se refiere la cifra muy tentativa de 110 sitios web. La mayoría de estos medios en la red permiten abrirse a otros medios impresos y radiales comunitarios-alternativos, así como a links comprometidos con el proceso.

Otro aspecto a considerar se refiere a un conjunto de medios, algunos de alcance nacional, simpatizantes de los lineamientos del proceso y del proyecto. Medios que de alguna manera se han alineado a los cambios del gobierno de Hugo Chávez Frías. Allí destacan los diarios Panorama del Estado Zulia, Últimas Noticias, Vea, El Diario de Caracas (de distribución gratuita), así como las revistas Question, Exxito y Pax (de reciente aparición).

Hoy día ésta es la estructura muy aproximada que nos presenta el panorama de medios en manos del gobierno en su papel de Estado. Como se puede apreciar, estamos en presencia de un Estado-comunicador que ha visto en la comunicación y en la información el espacio privilegiado para la lucha entre las diferencias y para el combate, como a menudo refiere el presidente Hugo Chávez, contra aquellos que lo adversen por pensar diferente. Esta plataforma de medios que el gobierno se ha empeñado en estructurar en los últimos tiempos, pone a prueba dos consideraciones: el papel del Estado y de las políticas públicas en comunicación, y la articulación del Estado en este ámbito tan estratégico como lo es la comunicación.

PUEDE CITAR ESTE ARTÍCULO
DE LA SIGUIENTE FORMA:

Bismal, Marcelino, "Nuevo paisaje venezolano", Revista
Mexicana de Comunicación
No. 104, may/ jun 2007, pp. 17-20.

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