El
Excelsior, 25 de julio de 2007
La
rueda de la fortuna
Prisa
sin Polanco
Francisco
Vidal Bonifaz
Economista
y periodista. Analista de medios y
consultor en estrategias de comunicación.
Falleció
Jesús de Polanco, el principal
accionista y animador del consorcio
español Promotora de Informaciones
(PRISA).
Polanco
heredó una robusta institución
que el año pasado se convirtió
en el principal grupo de medios de habla
hispana, desplazando a un segundo lugar
a la mexicana Televisa. Llegó
a la corona de lo que la propia PRISA
ha bautizado como "la industria
del español".
El año
pasado, el consorcio que tiene su sede
en Madrid, logró alcanzar una
facturación equivalente a tres
mil 531 millones de dólares (dos
mil 812 millones de euros), todavía
muy lejos de las cotas de los grandes
trasatlánticos mediáticos
como Time Warner, Viacom-CBS, Bertelsmann,
News y Disney, acostumbrados a facturar
más de 20 mil millones de dólares
al año, pero sí se ha
ganado un lugar de privilegio dentro
del mercado de información y
entretenimiento en español.
PRISA
y Polanco basaron buena parte de su
éxito en algunas divisas cada
día más escasas en el
mundo de los medios contemporáneos:
credibilidad y confianza. Estos son
los atributos que todavía mantiene
—pese a ciertos devaneos—
el diario El País, sin lugar
a dudas el buque insignia de la agrupación.
El segundo
elemento de éxito de Polanco
fue diversificar poco a poco —y
más recién, aceleradamente—
el portafolio de las inversiones del
grupo.
Si bien
su incursión en los negocios
se inició con la editorial Santillana,
dio un gran paso adelante cuando se
convirtió en uno de los principales
animadores del diario El País,
fundado en 1976 y que abriría
una nueva época en el periodismo
en español.
La expansión
PRISA la llevó a convertirse
en una compleja agrupación partida
en seis divisiones, entre las que desataca
el área audiovisual, que reporta
45.2 por ciento de los ingresos anuales
del grupo y el segmento de prensa que
aporta 20.1 por ciento de la factura
anual.
Así,
al negocio tradicional de los medios
impresos, se ha sumado el de la televisión
—o producción audiovisual,
en su sentido más estricto—,
una cadena de más de mil 200
emisoras de radio, una división
de productos digitales (portales de
internet, entre otros), y el perímetro
de influencia de PRISA se completa con
negocios de publicidad, mercadotecnia
y de impresiones.
La diversificación
no es sólo entre diversas actividades,
sino que se expresa también en
la presencia del consorcio en 40 países
de habla hispana y portuguesa, México
incluido. Así, los negocios más
allá de las fronteras españolas
aportaron 15 por ciento de sus ingresos
anuales en 2006.
Polanco
también supo ganarse un lugar
dentro de la élite española,
reconociéndosele un lugar de
primer orden en el proceso de transición
a la democracia, que se plasmó,
paso a paso, en las páginas de
El País.
Incluso
sentó las bases para el proceso
de sucesión generacional en PRISA,
pues desde el pasado lunes su hijo,
Ignacio Polanco, tomó las riendas
de la dirección del grupo, gracias
a que su familia y la de Francisco Pérez
González, controlan directa e
indirectamente cerca de 60 por ciento
del capital de la agrupación.
Y
por último, pero no menos importante,
Polanco deja una fortuna personal que
la revista Forbes valúa
en tres mil millones de dólares,
un monto que no es precisamente de los
más altos dentro de los millonarios
españoles.
Ahora,
sólo el tiempo podrá dejarnos
ver si PRISA continúa siendo
fiel a sus principios de credibilidad
y profesionalismo que la caracterizaron
durante la gestión de Jesús
de Polanco.
El
anterior artículo debe citarse
de la siguiente manera:
Vidal
Bonifaz, Francisco,"Prisa sin Polanco",
en Excelsior,
México 25-VII- 2007, Dinero