¿Cuántos
usuarios de Internet hay en México?
Proyección
ascendente
Marién
Estrada
Investigador
del Proyecto Internet-Cátedra
de Comunicación Estratégica
y Cibercultura,
Tecnológico de Monterrey, campus
Estado de México.
La carrera ascendente que ha llevado
el cine mexicano de un tiempo a esta
parte, continúa. En 2007, el
número de películas nacionales
producidas aumentó a 70, la cifra
más alta en 17 años. Sin
embargo, y aunque el porcentaje aumentó
con respecto de 2006, todavía
el público sigue sin reconciliarse
con sus historias, con su idioma, con
sus películas. De 170 millones
de espectadores que asistieron a las
salas en el país en 2007, sólo
14 millones acudieron a ver cine mexicano.
El
año 2007 abrió con el
nombramiento de Marina Stavenhagen como
la nueva titular del Instituto Mexicano
de Cinematografía (Imcine), en
sustitución de Alfredo Joskowicz.
Al tomar posesión del cargo,
la guionista de películas como
De la Calle y Entre la
guerrilla y la esperanza, dijo
que “ojalá los incentivos
fiscales y la legislación necesaria
jueguen a favor no sólo del trabajo
que desempeñaré, sino
del de toda la comunidad involucrada
en el séptimo arte”.
Unos
días más tarde, el 15
de marzo, entró en vigor oficialmente
el Estímulo Fiscal a la Producción
Cinematográfica Nacional (Eficine),
con lo que inversionistas de cualquier
rama pueden destinar hasta 10% del pago
del ISR a la inversión de proyectos
cinematográficos.
De
acuerdo con Víctor Ugalde, secretario
técnico del Fondo de Inversión
y Estímulos al Cine (Fidecine),
59 películas se realizaron gracias
a ese apoyo entre 2006 y 2007. Lo cierto
es que durante el año, empezaron
a correr versiones de que la tan peleada
Ley 226, sería derogada como
sucedió con el peso en taquilla
que al final fue invalidado legalmente.
Sin embargo, en octubre, antes de la
inauguración del Quinto Festival
de Cine de Morelia, el presidente Felipe
Calderón desmintió esos
rumores al comprometerse a garantizar
su permanencia:
Desde
su creación, la Ley 226 ha contribuido
a la realización de 58 obras
fílmicas, en 2007 se canalizaron
más de 200 millones de pesos
para 29 proyectos, y tenemos contemplado
llegar a 60 películas apoyadas
por este estímulo este año.
Debemos ampliar nuestro objetivo y no
sólo apoyar la producción,
sino también la distribución
y la exhibición del cine mexicano
y, desde luego, a las instituciones
políticas orientadas a apoyar
la cinematografía. El CCC será
fortalecido al igual que el Imcine,
los Estudios Churubusco y la Cineteca
Nacional.
Las
películas mexicanas hechas por
mexicanos han sido y son embajadoras
de nuestras costumbres, un registro
vivo de lo que somos, de lo que creemos,
de lo que soñamos o de lo que
pensamos. [...] Por todo ello, hay que
apoyar al cine: debe seguir siendo parte
central de la política cultural
del gobierno.
Paradójicamente,
el presupuesto asignado al Imcine para
2008, sufrió un recorte de 30
millones con respecto al año
que concluyó. La Secretaría
de Hacienda, explicó Marina Stavenhagen,
siempre presenta –después
de escuchar las necesidades del Imcine–
un presupuesto, “y siempre había
sido hacia abajo. El Poder Legislativo
siempre lo incrementaba con un porcentaje,
una partida especial”. En esta
ocasión, sin embargo, el Congreso
no alcanzó a cubrir todas las
expectativas solicitadas.
El
Imcine confía en que el Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes
se haga cargo de, por lo menos, igualar
el presupuesto al del año pasado,
es decir, 276 millones.
En
el terreno de la exhibición,
el foco rojo de la mayoría de
las cinematografías no hollywoodenses
en el mundo, incluyendo a la mexicana,
hubo buenas noticias. Durante la comida
de fin de año de la Cámara
Nacional de la Industria Cinematográfica
y del Videograma, se anunciaron cuatro
acuerdos principales. A partir de 2008,
las películas mexicanas tendrán
garantizadas ya no una sino dos semanas
de vida en cartelera, independientemente
de su desempeño en taquilla;
se intentará adelantar al jueves
el día de estreno de las películas
–sin importar su nacionalidad–
a fin de alargar el fin de semana de
lanzamiento que normalmente marca la
suerte de las cintas; los cines garantizarán
como mínimo 50% de las pantallas
de cada complejo y durante un mes, para
la exhibición de anuncios promocionales
de películas mexicanas y, por
último, para óperas primas
o segundas películas, habrá
mejor trato económico. En otras
palabras: les corresponderá mayor
porcentaje de ganancia en taquilla.
Curiosamente,
los acuerdos fueron tomados de manera
conjunta por los mismos que se opusieron
e invalidaron en su momento el peso
en taquilla: Cinemark, Cinépolis,
Cinemex y MM Cinemas, miembros de la
Asociación Mexicana de Exhibidores
Cinematográficos (AMEC), uno
de los sectores de CANACINE. Miguel
Ángel Dávila, presidente
de la Cámara explicó:
“La idea es apoyar la producción
y comercialización del cine mexicano”.
Finalmente,
a fin de promover y facilitar la producción
cinematográfica en territorio
mexicano, el Imcine creó la Comisión
Mexicana de Filmaciones en sustitución
de la desaparecida Comisión Nacional
de Filmaciones.
Producción y cifras
Por
primera vez, en el Plan Nacional de
Desarrollo se hace mención específica
del cine como actividad cultural de
especial relevancia. En la Estrategia
21.1 del Objetivo 21, ubicado en el
apartado 3.8 “Cultura, arte, recreación
y deporte” de dicho documento
rector, se señala:
Una línea de acción prioritaria
en la política cultural del Gobierno
de la República será el
respaldo a las distintas manifestaciones
de la cultura y el arte populares: artes
plásticas, escénicas y
literarias, y sus manifestaciones actuales
como fotografía, video y las
opciones en Internet. Especial relevancia
tiene el impulso a la creación
y exhibición cinematográficas,
por ser la creación fílmica
una expresión de la identidad
y la idiosincrasia nacionales que día
a día obtiene mayor prestigio
en el país y en el extranjero.
Así,
en 2007 el Estado destinó 670
millones de pesos a la producción
de películas mexicanas, cifra
importante considerando que en el periodo
2001-2006 el monto invertido en este
rubro fue de 680 millones de pesos.
Esta suma, de acuerdo con el Imcine,
propició la participación
de más de 100 empresas privadas
con recursos económicos por más
de 700 millones de pesos en la producción
de películas nacionales.
En
el año que concluyó, la
producción de películas
en México fue la más alta
en 17 años: 70 cintas, seis más
que en 2006. De ellas, 41 –59%
del total– se realizaron con apoyo
del Estado a través de los fideicomisos
de apoyo a la producción con
los que cuenta, así como por
el Eficine, y 29 con capital de productores
privados. De las 70, 37 fueron óperas
primas. El Estado también apoyó
la producción de 20 cortometrajes,
cuatro más que en 2006.
En
2007 se estrenaron 46 películas
nacionales, de las cuales 79% correspondió
a filmes producidos con recursos públicos.
Desde 1994 no había un número
similar de estrenos mexicanos. Tal cifra
se incrementó 30% con respecto
al ejercicio del año pasado.
Sin embargo, de las 70 películas
producidas en México durante
2007 sólo 31 pudieron ser estrenadas
en la cartelera comercial.
Hay
que destacar que dos películas
se estrenaron con más de 300
copias, al nivel de los grandes blockbusters
hollywoodenses: La leyenda de la
Nahuala y Niñas mal,
y cuatro, con más de 200: El
búfalo de la noche,
La santa muerte, Fraude México
2006 y Kilómetro 31.
Esta última fue la película
mexicana más taquillera, con
3.2 millones de espectadores, por lo
que se colocó en el décimo
lugar del listado general de estrenos.
El
total de asistentes a las tres mil 936
salas cinematográficas en México
fue de 174 millones de personas, 5.6%
más que el año anterior,
lo que representó un ingreso
de alrededor de seis mil 500 millones
de pesos.
En
2007, la proporción de espectadores
de cine mexicano (privado y con participación
estatal), con respecto del total de
la exhibición, fue de 8.3%, es
decir: un punto porcentual de aumento
con respecto de 2006, y pasó
de 11 millones a 14 millones de asistentes,
según datos del Imcine.
De
las 348 películas estrenadas
en el país, 58.4% fueron de procedencia
estadunidense, 11.9% nacionales y 29.7%
del resto del mundo.
Los
cinco filmes más taquilleros
del año fueron: El Hombre
Araña 3, Harry Potter
y la orden del Fénix, Shrek
tercero, Piratas del Caribe
3: En el fin del mundo y Transformers.
En el listado de películas taquilleras
nacionales, el primer sitio lo ocupa
Kilómetro 31, seguida
de Niñas mal, La leyenda
de la Nahuala, Fuera del cielo y Hasta
el viento tiene miedo.
En
lo que toca a la presencia del cine
mexicano en el mundo, se participó
en 230 festivales cinematográficos
y mercados internacionales y logró
41 premios y reconocimientos. En 2007
fue significativa la presencia mexicana
en el Festival de Cannes, al obtener
la Palma de Oro –el primer premio
del festival– para el cortometraje
del Centro de Capacitación Cinematográfica
(CCC) Ver llover, de Elisa Miller; y
el Premio del Jurado para el largometraje
Luz silenciosa, de Carlos Reygadas.
De
igual manera sobresale el León
del futuro-Premio Luigi De Laurentiis
a la Mejor Ópera Prima, obtenido
en la LXIV edición de la Mostra
de Cine de Venecia, por la película
La zona. Este mismo filme obtuvo
el Premio Fipresci de la Crítica
Internacional en el Festival de Toronto.
Por su parte, Párpados azules
de Ernesto Contreras obtuvo el Premio
Especial del Jurado en la Sección
Horizontes Latinos del Festival Internacional
de Cine de San Sebastián, así
como el premio al mejor largometraje
Iberoamericano en el XXII Festival Internacional
de Cine Guadalajara. En ese mismo certamen,
la cinta Malos hábitos
de Simón Bross fue designada
mejor largometraje de ficción.
La
película Luz silenciosa
ganó además, entre otros
galardones, el primer premio Coral al
mejor largometraje y al mejor director,
en el Festival de Cine de La Habana.
En
los Arieles, El laberinto del fauno
de Guillermo del Toro, en coproducción
con España, se alzó como
la gran triunfadora de la noche con
nueve estatuillas recibidas, incluyendo
mejor película y mejor director.
En
materia de producción, los mecanismos
de fomento establecidos están
dando frutos y en el tema de la exhibición
se encamina un buen augurio, aunque
falta mucho camino por andar en este
rubro. Ahora el reto es la reconciliación
de los creadores con el público:
la única salida frente a la competencia
descomunal que representa el prácticamente
inamovible aparato hollywoodense.
FUENTES
Imcine, “Películas mexicanas
producidas en 2007”, Informe de
labores 2007.
Imcine, “Estrenos de películas
apoyadas por el Estado”, Informe
de labores.
“Informe Anual de Labores Canacine
2007”.
El Universal, 15 de diciembre
de 2007.
Excélsior, 21 de enero
de 2008.
Reforma, 25 de enero, 26 agosto,
7 octubre y 18 de diciembre de 2007.
Crónica, 21 marzo de
2007.
www.cinelatinoamericano.org/
www.sintesisdigital.com.mx/
El
anterior artículo debe citarse
de la siguiente forma:
Estrada,
Marién, "Proyección
ascendente", en
Revista Mexicana de Comunicación,
Num. 109, México, febrero / marzo,
2008.