El
Universal, Editoriales, 4 de mayo
de 2007
Transparencia, dos medidas
Ernesto
Villanueva
Una
vez que ha pasado la ley para redefinir
la figura del aborto en la ALDF, no
habría que dejar de lado que
en el país se han dado otros
avances para el acceso a la información
pública en México.
El 24 de abril concluyó en el
Congreso la aprobación del Senado
por unanimidad --como cámara
revisora y después de que también
sin ningún voto en contra fuera
aprobado idéntico dictamen por
la Cámara de Diputados-- de la
primera parte del proceso de adición
constitucional del artículo sexto
para establecer los elementos irrenunciables
del derecho de acceso a la información
pública, que permitirán
eliminar las asimetrías de las
33 leyes aprobadas del 2001 a la fecha
(32 de las entidades federativas y una
federal) para armonizar su contenido.
No es un logro menor. La comunidad de
la sociedad civil que trata temas de
acceso a la información pública
se sintió atendida al ver sus
propuestas en el contenido del dictamen.
Lo propio pasó con los promotores
iniciales de esta reforma que surgió
de la periferia al centro. Cinco gobernadores
de distinto signo político abrevaron
de un propósito común:
hacer que se pudieran crear idénticos
derechos para todos en materia de acceso
a la información pública.
El primer paso se ha dado con un gran
éxito. Queda por delante el reto
de lograr a la brevedad que sea posible
la aprobación mínima de
17 congresos locales por mayoría
relativa para que se perfeccione esta
reforma constitucional. Pero si gobernadores,
legisladores, sociedad civil organizada
e IFAI propugnan por ir más allá
para hacer eficaz el derecho de acceso
a la información, el Poder Judicial
de la Federación entiende y procesa
la transparencia de manera radicalmente
distinta.
Se trata en concreto de la Suprema Corte
de Justicia (SCJN) y del Tribunal Electoral
del Poder Judicial de la Federación
(TEPJF). Las diferencias son radicales
entre uno y otro. Veamos. Mientras en
la primera resolución para resolver
un caso de acceso a la información
del contenido de las boletas, el TEPJF
reivindicó su derecho a la opacidad
en el proceso y en el fondo, la SCJN
en la resolución de la acción
de inconstitucionalidad sobre distintos
artículos de la denominada ley
Televisa, por el contrario, está
privilegiando la transparencia, la participación
ciudadana y la máxima publicidad
del proceso de resolución. En
efecto, existen datos duros que permiten
sustentar lo aquí afirmado:
A) Mientras la SCJN anunció este
2 de mayo pasado cuándo y cómo
se va a resolver la acción de
inconstitucionalidad, calendario y agenda
de actividades en mano, el TEPJF mantuvo
en secreto hasta el último minuto
esta información, generando más
dudas que certezas.
B) Mientras en una saludable práctica
aperturista, la SCJN considera que el
proyecto de resolución debe ser
del conocimiento de las partes para
su valoración respectiva, haciéndoles
entrega del mismo, el TEPJF, siendo
congruente con su política de
opacidad para resolver un asunto de
transparencia, mantuvo el asunto en
el más absoluto secreto.
C) Mientras la SCJN ha elaborado un
cuestionario para normar sus criterios
técnicos con especialistas de
los principales centros de investigación
académica del país, cuyos
puntos de vista serán transmitidos
por el canal del Poder Judicial, el
TEPJF, en cambio, rechazó incluso
la petición del solicitante de
información para que se convocara
al Instituto Federal de Acceso a la
Información Pública para
que diera una opinión especializada
sobre el tema.
D) Mientras en la SCJN, el ministro
José Ramón Cossío
ha podido mantener una postura de congruencia
entre sus convicciones a favor de la
apertura informativa que se ve en resultados
y acciones en la SCJN, no se puede decir
lo mismo de mi gran amigo, el magistrado
del TEPJF, Salvador Nava, a quien reconozco
muchas de sus aportaciones para aprobar
en su momento la Ley Federal de Transparencia.
Es de sorprender cómo pudo validar
una resolución que no corresponde
con su talento, conocimiento y anteriores
convicciones. ¿Quién podría
creer entonces que puede haber alguna
diferencia con el hecho de que presida
la Comisión de Transparencia
del propio TEPJF, si ha pasado de cuidar
las ovejas a comérselas?
Investigador
del Instituto de Investigaciones Jurídicas
de la UNAM.
Correo electrónico: evillanueva99@yahoo.com
Puede
citar este artículo de esta forma:
Villanueva,
Ernesto, "Transparencia, dos medidas"
en El Universal,
México, 5 -V- 2007, Editoriales.